{"id":871,"date":"2023-02-12T10:46:52","date_gmt":"2023-02-12T09:46:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.hermandadrosarioburguillos.es\/nueva\/?page_id=871"},"modified":"2024-02-14T13:00:16","modified_gmt":"2024-02-14T12:00:16","slug":"siglo-xviii-siglo-xix","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.hermandadrosarioburguillos.es\/index.php\/prologo-historia-de-la-hermandad\/siglo-xviii-siglo-xix\/","title":{"rendered":"LA HERMANDAD DE NTRA. SRA. DEL ROSARIO EN LOS SS. XVIII Y XIX.-"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group has-border-color has-contrast-border-color has-base-background-color has-background has-global-padding is-layout-constrained wp-container-core-group-is-layout-1 wp-block-group-is-layout-constrained\" style=\"border-width:1px;padding-top:10px;padding-right:10px;padding-bottom:10px;padding-left:10px\">\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>ATENCI\u00d3N:<\/strong> Este art\u00edculo es una transcripci\u00f3n literal del Estudio realizado por el licenciado en Historia, N.H.D. Joaqu\u00edn Vel\u00e1zquez Gallego. Puedes descargar el texto original a trav\u00e9s de este <a href=\"https:\/\/hermandadrosarioburguillos.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/historia-hdad-ss.-XVIII-y-XIX.pdf\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/hermandadrosarioburguillos.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/historia-hdad-ss.-XVIII-y-XIX.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">enlace<\/a>.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">1.- EL SIGLO XVIII<\/h3>\n\n\n\n<p><strong>a) Burguillos en el 1700<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A modo introductorio hay que se\u00f1alar que el siglo XVIII para la Hdad. de Ntra. Sra. del Rosario comienza, documentalmente hablando en 1696, cuando en un Mandato de Visitas se ordena la necesidad imperiosa de propagar la devoci\u00f3n del Rosario.<\/p>\n\n\n\n<p>En Burguillos, la Devoci\u00f3n a Nuestra Se\u00f1ora del Rosario documentada se remonta desde mediados del siglo XVI, por lo que nos lleva a pensar que a finales del XVII, \u00e9sta habr\u00eda deca\u00eddo algo, pero no ser\u00eda nada grave pues consta que la Reina de Burguillos no faltaba ning\u00fan a\u00f1o a su cita con sus devotos en sus m\u00faltiples procesiones, que como tendremos ocasi\u00f3n de ver no se ci\u00f1e exclusivamente a la que podr\u00edamos considerar la que acaec\u00eda en el mes de Octubre.<\/p>\n\n\n\n<p>Para hacernos una idea de c\u00f3mo era Burguillos en el siglo XVIII, echemos un vistazo al Catastro de Ensenada de 1751, que da una poblaci\u00f3n para nuestro pueblo de 88 vecinos, por lo que estimadamente habr\u00eda que aceptar la cifra de unos 340 habitantes aproximadamente, a los que habr\u00eda que a\u00f1adir los 8 religiosos regulares que viv\u00edan en el Convento de Sancti Spiritus del Monte. Estos burguilleros viv\u00edan en 56 casas habitables repartidas en lo que hoy son parte de la calle Real, calle Portugal, calle La Fuente y poco m\u00e1s, siendo la inmensa mayor\u00eda jornaleros, de ah\u00ed que la agricultura tuviera un papel primordial en la econom\u00eda de nuestro pueblo, y con ello en todos los \u00f3rdenes de la vida de Burguillos, y como no pod\u00eda ser menos, en la Hdad. de la Stma. Virgen del Rosario.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>b) La Religiosidad y Devociones.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la Religiosidad, al igual que ocurr\u00eda con la cercana capital y como ya ocurriese en el siglo anterior debi\u00f3 ser como afirmaba Dom\u00ednguez Ortiz de la capital: <em>\u00abSevilla entera, con sus numerosas cruces e im\u00e1genes en la v\u00eda p\u00fablica y los cortejos procesionales que la surcaban, era como un inmenso templo, en especial, en las ocasiones solemnes\u00bb<\/em>, y Burguillos debi\u00f3 ser algo parecido, aunque l\u00f3gicamente mucho m\u00e1s modestamente, pues no hay que olvidar que en los albores del siglo XVIII exist\u00edan el t\u00e9rmino de Burguillos hasta cuatro templos religiosos: La Iglesia Parroquial de San Crist\u00f3bal (el \u00fanico edificio que ha pervivido), la Ermita de San Sebasti\u00e1n (de la que \u00fanicamente queda el recuerdo de su emplazamiento en el actual Barrio de la Ermita, y la hermos\u00edsima imagen escult\u00f3rica de su imagen titular depositada en la Parroquia), el ya mencionado Convento de la Orden Tercera Franciscana de Sancti Spiritus del Monte (del que proviene, entre otras im\u00e1genes el Sant\u00edsimo Cristo del Voto, Imagen Titular en tiempos pasados de la Hermandad de la Virgen del Rosario, y que ahora se quiere recuperar), y un Oratorio privado en las Casas del Se\u00f1or de Burguillos (la familia Bernardo de Quir\u00f3s), en lo que hoy es el edificio del Ayuntamiento, autorizado expresamente por el Papa Clemente XI, por Bula de 10 de diciembre de 1700.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si hab\u00eda cuatro templos, en esos tiempos tambi\u00e9n hab\u00eda cuatro hermandades: la del Sant\u00edsimo, la de la Santa Vera-Cruz, la de las Benditas \u00c1nimas y la de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario, de lo que se deduce que la vida de Burguillos estaba fuertemente impregnada de religiosidad, como lo era la Espa\u00f1a de la \u00e9poca, y teniendo en cuenta que estas cuatro hermandades y estos cuatro templos lo sosten\u00eda apenas 340 habitantes, es dif\u00edcilmente imaginable explicar como manten\u00edan sus cultos, hac\u00edan sus procesiones, \u2026 y todo ello con gran esplendor como tendremos ocasi\u00f3n de comprobar.<\/p>\n\n\n\n<p>Analicemos la religiosidad y las Devociones: en cuanto a la Devoci\u00f3n al Sant\u00edsimo (de capital importancia en la Historia de Nuestra Hermandad), los Libros de Visitas constatan la presencia de una hermandad del Sant\u00edsimo Sacramento o Sacramental en todas las iglesias parroquiales y filiales de la archidi\u00f3cesis, y Burguillos no pod\u00eda ser una excepci\u00f3n (existe en el Archivo Parroquial un Libro de dicha Hdad. que abarca de 1659 a 1692). En el siglo XVIII muchas sacramentales salvaron ciertas hermandades deca\u00eddas, sobre todo las de \u00c1nimas, ya que a partir del siglo XIX, la inmensa mayor\u00eda de las Hdades. Sacramentales son de \u00c1nimas. Entre los objetivos de las sacramentales figuran: Dar culto p\u00fablico, interno y externo, al Sant\u00edsimo. Interno, mediante las misas rezadas o cantadas, las exposiciones y los jubileos. Externo, mediante la procesi\u00f3n a los impedidos y la eucar\u00edstica. La asistencia a los cofrades difuntos y la defensa de la devoci\u00f3n inmaculista son otros de los fines de las sacramentales.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde 1698 se practicaba el jubileo circular de las cuarenta horas en la ciudad de Sevilla, y en 1777 el papa P\u00edo VI perpet\u00faa esta gracia, y finalmente el Arzobispo Llanes mandaba en 1793 a <em>\u00abtodos los curas y vicarios de este arzobispado procurasen en sus respectivas parroquias promover el culto al Sant\u00edsimo Sacramento por medio de la continua oraci\u00f3n, recomendada por la Real Congregaci\u00f3n primitiva de la Corte, que no lleg\u00f3 a prosperar, siendo as\u00ed que la de Sevilla ofrec\u00eda el m\u00e1s digno ejemplo de constancia y fervor\u00bb<\/em> seg\u00fan Matute., y esta fecha, curiosamente tambi\u00e9n va a tener su reflejo en la extensa historia de nuestra hermandad.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la devoci\u00f3n mariana, \u00e9sta es la piedad popular por excelencia en toda la Archidi\u00f3cesis y por supuesto en Burguillos, cuyo culmen es la Stma. Virgen del Rosario. De los datos ofrecidos por el <em>Diccionario geogr\u00e1fico de Tom\u00e1s L\u00f3pez<\/em>, se puede afirmar que el panorama general que define la espiritualidad de la archidi\u00f3cesis en la segunda mitad del siglo XVIII se caracteriza por una <em>\u00abacumulaci\u00f3n de estados de devoci\u00f3n en donde el culto a la Virgen y a los santos juega un papel fundamental, mientras que la devoci\u00f3n cristoc\u00e9ntrica se encuentra en un segundo plano\u00bb<\/em> (Segura Gra\u00ed\u00f1o). La archidi\u00f3cesis sobresali\u00f3 en la defensa del dogma de la Inmaculada Concepci\u00f3n, definido en 1854 por el papa P\u00edo IX en la bula <em>Inaffabilis Deus<\/em>, por lo que muchas parroquias de los pueblos la ten\u00edan por titular y hasta exist\u00edan hermandades con dicha advocaci\u00f3n. En 1709, Clemente XI declar\u00f3 festiva su conmemoraci\u00f3n celebr\u00e1ndose este acontecimiento con aclamaciones p\u00fablicas, y ya en 1761, Clemente XIII declaraba a la Inmaculada patrona de Espa\u00f1a y sus dominios, y as\u00ed durante a\u00f1o y medio fueron constantes las celebraciones religiosas. En Burguillos la devoci\u00f3n a la Inmaculada Concepci\u00f3n lo recogi\u00f3, quien si no, la Hermandad de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario, quedando constancia de ello en los colores oficiales de la corporaci\u00f3n (el Blanco y el Azul celeste), as\u00ed como el hecho de que el Anual Cabildo General de Cuentas se celebra en la festividad lit\u00fargica de la Inmaculada Concepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra advocaci\u00f3n popular de esa \u00e9poca fue la Divina Pastora, ligada desde sus or\u00edgenes a los capuchinos sevillanos que la extendieron a todo el orbe, y su devoci\u00f3n se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente por toda la archidi\u00f3cesis, sobre todo en Carmona, Utrera y Jerez, y aunque en Burguillos no tuvo reflejo, \u00e9ste si lo encontramos en el vecino pueblo de Cantillana.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si hubo una devoci\u00f3n muy popular durante el siglo XVIII, \u00e9sta fue la de los <em>Rosarios<\/em>. La costumbre de salir p\u00fablicamente cantando avemar\u00edas la inici\u00f3 la hermandad de Nuestra Se\u00f1ora de la Alegr\u00eda de la parroquia sevillana de San Bartolom\u00e9 en 1690. La costumbre de rezar el rosario en las iglesias es anterior y en la pestilencia de 1649 se recitaba en muchas parroquias el rosario en com\u00fan. Entre los predicadores destaca el dominico Ulloa, \u00abconsiderado por la tradici\u00f3n popular el promotor genuino del rezo p\u00fablico y de su peculiar uso como procesi\u00f3n callejera\u00bb (Romero Mensaque). El siglo XVIII ser\u00e1 el de la consolidaci\u00f3n del Rosario y se convierte en la tercera asociaci\u00f3n parroquial junto a la Sacramental y a la de \u00c1nimas. Los Libros de Visitas, excluida la ciudad de Sevilla, ofrecen 28 hermandades con la advocaci\u00f3n del Rosario en la archidi\u00f3cesis (entre las que se encuentra la de Burguillos). En esta \u00e9poca los rosarios fueron una devoci\u00f3n m\u00e1s popular que las cofrad\u00edas de Semana Santa. Los rosarios p\u00fablicos pervivir\u00e1n hasta nuestra \u00e9poca con los denominados rosarios de la aurora. En el siglo XVIII tenemos tres tipos de rosarios: el parroquial, el de hermandades y los espont\u00e1neos. Y l\u00f3gicamente Burguillos particip\u00f3 en toda esa ebullici\u00f3n de la devoci\u00f3n al Rosario, siendo hoy fiel reflejo y herencia de la devoci\u00f3n de esos burguilleros del XVIII.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n caracter\u00edstico del siglo XVIII son las predicaciones y las misiones populares, y si impresionante fue la actividad predicadora desplegada por la Iglesia hispalense, no lo fue menos en Burguillos en los que tuvieron papel primordial los monjes franciscanos terceros, muy especialmente para con la Hermandad de Ntra. Sra. del Rosario. En cuanto a las Misiones populares, eran preparadas con todo detalle y con el apoyo de las jerarqu\u00edas eclesi\u00e1sticas y civiles, orientadas a <em>\u00aberradicar las blasfemias, reconciliar a los enemigos, restituir los bienes apropiados dolosamente y, por \u00faltimo, conducir las masas a la confesi\u00f3n general y a la comuni\u00f3n\u00bb<\/em> (S\u00e1nchez-Blanco). La visi\u00f3n religiosa, comunicada en las misiones, corresponde a las ideas, im\u00e1genes y sentimientos de la primera semana de los ejercicios ignacianos: miedo, compunci\u00f3n, penitencia, valor del alma, el pecado, el juicio, la eternidad del premio y del castigo. Se trataba de un programa, m\u00e1s que de evangelizaci\u00f3n, de conversi\u00f3n y sacramentalizaci\u00f3n. Los actos inaugurales y finales de esta campa\u00f1a de cristianizaci\u00f3n se articulaban alrededor de la imagen del patrono local, especialmente si era un Santo Cristo o una Virgen. Por las ma\u00f1anas los sermones iban dirigidos al clero de la comarca y por la tarde a los fieles. Aunque documentalmente no hay noticias de Misiones en Burguillos en esta \u00e9poca, es m\u00e1s que probable que las hubiera y que como no pod\u00eda ser de otra manera debi\u00f3 de ser la Imagen de Ntra. Sra. del Rosario quien presidiera dichas misiones, puesto que entonces al igual que hoy mencionar en Burguillos a la Virgen del Rosario, es el mejor reclamo para asegurar el \u00e9xito de una convocatoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se\u00f1alar que en este siglo XVIII, hab\u00eda tant\u00edsimas hermandades y cofrad\u00edas en la archidi\u00f3cesis de Sevilla, que el Asistente Olavide propuso severas medidas para suprimir unas y reducir otras a la jurisdicci\u00f3n civil. Los bienes de las suprimidas ir\u00edan destinados a la fundaci\u00f3n de un hospicio para los pobres y enfermos de la ciudad, pero ni se suprimieron cofrad\u00edas ni se cre\u00f3 el hospicio, pero en 1783 el Consejo de Castilla prohibi\u00f3 la fundaci\u00f3n de nuevas hermandades, reform\u00e1ndose las reglas de las existentes y obligando a las que no cumplieran los requisitos a unirse a las sacramentales. Ello estaba encaminado a encauzar las cofrad\u00edas de Semana Santa (puesto que en esa \u00e9poca su fin principal y, casi \u00fanico, era celebrar la estaci\u00f3n de penitencia) por los nuevos caminos de la religiosidad y de la caridad: \u00abque practiquen la caridad con los pobres y necesitados, que se unan a las cofrad\u00edas del Rosario o del Sant\u00edsimo Sacramento\u00bb, todo ello sin perder los aspectos devocionales de siempre. En Burguillos, es la Hermandad del Rosario la que ir\u00e1 acaparando las tres tipolog\u00edas de las hermandades: sacramental, let\u00edfica y penitencial, a lo largo del siglo XVIII y XIX, como iremos viendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, es destacar la presencia de las cofrad\u00edas en las rogativas, en los actos religiosos realizados con motivo de calamidades p\u00fablicas y en los acontecimientos festivos. Se acude a las potencias celestiales cada vez que hay un peligro. Si llueve durante mucho tiempo, si se produce alg\u00fan terremoto, o si una sequ\u00eda quema los campos, los campesinos y los piadosos ciudadanos suplican a sus curas que organicen procesiones y rogativas, y aunque no haya documentos es de suponer que como ha ocurrido en toda la historia de Burguillos, sus hijos acudan a su protectora la Stma. Virgen del Rosario para pedir su gracia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>c) La Hdad. de Ntra. Sra. del Rosario en el siglo XVIII.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como ya se indicaba al comienzo, el siglo XVIII comienza en 1696, cuando tras un Mandato de Visitas se revitaliza la Hermandad y de pocos a\u00f1os despu\u00e9s es el Libro conservado en el Archivo de la Hermandad y que abarca desde 1710 hasta 1863, que sin duda servir\u00e1 de gu\u00eda para narrar la historia de la hermandad en estos dos siglos.<\/p>\n\n\n\n<p>En los primeros a\u00f1os del siglo tiene lugar en Espa\u00f1a la Guerra de Sucesi\u00f3n (1705-13), que afortunadamente no caus\u00f3 estragos en nuestra Hermandad, ya que las primeras p\u00e1ginas del Libro que se custodia en el Archivo de la Hermandad, nos muestran gastos en sermones, fiestas, \u2026 lo cual refleja que ya se celebraban anteriormente puesto que no se menciona ning\u00fan acuerdo para hacer algo nuevo, por lo que tambi\u00e9n hemos de deducir que lamentablemente hubo otros libros que desgraciadamente han desaparecido.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en esa primera p\u00e1gina, los primeros datos importantes: la Hermandad de la Virgen del Rosario celebraba nada m\u00e1s y nada menos que tres fiestas principales, con sus respectivas procesiones, al a\u00f1o:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La Purificaci\u00f3n (el 2 de febrero)<\/li>\n\n\n\n<li>La Asunci\u00f3n (el 15 de agosto)<\/li>\n\n\n\n<li>El Rosario (en octubre)<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Como podemos observar por las fechas, la Hermandad de la Virgen del Rosario de Burguillos, ya a comienzos del siglo XVIII, ten\u00eda un calendario anual bastante repleto de acontecimientos, y como podemos deducir de las Actas de los Cabildos de Oficiales, las preocupaciones de los dirigentes de entonces era que no faltase la cera para honrar con luz a la Stma. Virgen y que no faltasen predicadores de altura que dieran buenos sermones como era lo propio en la \u00e9poca, y para ello contaban con grandes colaboradores: los monjes franciscanos terceros del cercano convento situado en el Coto.<\/p>\n\n\n\n<p>Y todo ello se sufragaba como ha ocurrido a lo largo de sus m\u00e1s de cuatrocientos cincuenta a\u00f1os de vida constatados, con el esfuerzo de todo un pueblo encabezado por las distintas juntas de gobierno, y con medidas que no cambian como pueden ser las rifas (hoy con entradas de toros, dinero en met\u00e1lico, \u2026 y entonces, con pichones, pollos, \u2026), la venta de productos de la huerta, alquiler de ganado, \u2026 porque escudri\u00f1ando el Libro, tantas veces mencionado, observamos que la pol\u00edtica econ\u00f3mica seguida por la hermandad es fundamentalmente de subsistencia, en la que los gastos son siempre fijos, procurando la Junta de Gobierno que no faltaran los sermones en las festividades que celebraba, ni flores ni cera en el Altar de la Se\u00f1ora, que por cierto, en gran parte de esta centuria, se ubicaba en el lugar que hoy ocupa el Altar-Retablo con el gran lienzo con el tema de las \u00c1nimas Benditas del Purgatorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Y todo porque ayer como hoy, las distintas Juntas de Gobierno, s\u00f3lo tienen un objetivo: que lo mejor que haya, dentro de sus posibilidades, sea para la Patrona de todos los Burguilleros, de ah\u00ed que los ingresos, de igual manera y en toda \u00e9poca, se buscan donde y c\u00f3mo sean. As\u00ed sirva de ejemplo que la primera acta de cuentas conservada referida al ejercicio de 1710, recoja el siguiente cap\u00edtulo de ingresos:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abmas se cargan dose reales que se dio por un cardo que se rif\u00f3<\/p>\n\n\n\n<p>mas de un plato de judias dose reales<\/p>\n\n\n\n<p>mas de tres pollos, siete reales y medio<\/p>\n\n\n\n<p>mas de otro pollo, un real<\/p>\n\n\n\n<p>mas de dos pollos quatro reales que se cargan<\/p>\n\n\n\n<p>mas de un pichon, un real<\/p>\n\n\n\n<p>mas de una asandia, sinco reales<\/p>\n\n\n\n<p>mas de un plato de siruelas, real y medio<\/p>\n\n\n\n<p>otro plato de siruelas, dies reales<\/p>\n\n\n\n<p>mas de una calavaza dos reales y medio\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Como podemos ver es una econom\u00eda de guerra, pero a la vista de lo que era Burguillos en esa \u00e9poca, es f\u00e1cilmente comprobable la humildad de nuestra Hermandad, lo cual no era \u00f3bice para ostentar la primac\u00eda de entre las hermandades existentes, como queda de manifiesto en el Inventario de bienes de 1746, en el que se describe el siguiente ajuar:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abPrimeramente Un vestido de tela verde con lazos encarnados = Item maa un bestido de tela blanca con su manto = item un vestido morado = Item un bestido negro con su manto = item otro vestido celeste de tela = item una mantilla de felpa encarnada con puntas de plata = item una saia y un faldon cortado bestido de tela encarnada que toca enrasado = item un manto celeste = item una saia de raso liso morado = item un estandarte = item los quatro faldones de las andas con sus mangas encarnadas = item un belo blanco de berde = item dos tocas blancas y beige de manto liso para las andas = item otra saia zeleste vieja = Una toalla de Juebes Santo de la Virgen = item otros quatro faldones de las andas con sus mangas blancas = item dos almoadas de el Ni\u00f1o con dos colchones = un tornillo de las andas = item otro tornillo = item un juego de lazos nuebos para el bestido encarnado que se compro el dies y seis = item tres faldas dos peque\u00f1as y una grande = item un bestido berde de el Ni\u00f1o = item otro encarnado = item otro zeleste de el Ni\u00f1o = item otros calcones encarnados = item otros blancos = item una casaca zeleste de el Ni\u00f1o = item un bestido blanco de tela de el Ni\u00f1o = item unos encajes con sus pu\u00f1os a dos caras de la Birgen = item un bestido berde que tiene el Ni\u00f1o con su corona y un (sic) del ni\u00f1o = item y una palca galonada blanca = item una corona de la birgen con su rosario de pasta engarzado en plata de la Se\u00f1ora = item dos canastitos con sus tapaderas.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>De dicho ajuar podemos extraer varias conclusiones, y as\u00ed deducimos que pese a la pobreza evidente, la Hermandad pose\u00eda el ajuar adecuado para todos y cada uno de sus cultos y procesiones puesto que incluso ten\u00eda faldones de color distintos en funci\u00f3n de la procesi\u00f3n a celebrar. Tambi\u00e9n podemos se\u00f1alar que ya a mediados del siglo XVIII se deb\u00eda realizar la Adoraci\u00f3n del Ni\u00f1o Jes\u00fas de la Virgen del Rosario en las fechas navide\u00f1as, como se puede concluir de la posesi\u00f3n de esas \u00abalmohadas y colchones del Ni\u00f1o\u00bb, y que felizmente se recuper\u00f3 hace unos a\u00f1os. De la menci\u00f3n a la \u00abToalla de Jueves Santo de la Virgen\u00bb, hay que pensar que ser\u00eda el pa\u00f1o con el que se tapaban los altares en dicha festividad, para as\u00ed dar mayor importancia a lo verdaderamente importante en ese d\u00eda: la Instauraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda. Y en ese ajuar tampoco se pod\u00edan olvidar de la parte econ\u00f3mica, puesto que se deja para el final las cl\u00e1sicas canastas para pedir las limosnas voluntarias de los burguilleros. Pero con el Ajuar no se completaba el Inventario de Bienes de la Hermandad, ya que por ejemplo en la Cuentas de 1764, se refleja que pose\u00eda 30 cabras y 9 colmenas que se arrendaban anualmente, lo que dejaba unos escasos pero seguros beneficios, que incluso casi supon\u00edan el 50% de los ingresos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su inter\u00e9s expongo los ingresos de 1748, desglosados en las siguientes partidas:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td class=\"has-text-align-left\" data-align=\"left\">Renta de las veintiocho cabras<\/td><td>112 reales<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-left\" data-align=\"left\">Limosna del trigo<\/td><td>38 reales<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-left\" data-align=\"left\">Entradas de hermanos<\/td><td>16 reales<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-left\" data-align=\"left\">Limosna de Jueves Santo<\/td><td>8 reales<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-left\" data-align=\"left\">Del Estandarte de la Ma\u00f1ana de Pascua<\/td><td>8 reales<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-left\" data-align=\"left\">Limosna del a\u00f1o<\/td><td>8 reales<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-left\" data-align=\"left\">Limosna de Luz<\/td><td>8 reales y medio<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-left\" data-align=\"left\">Limosna de Francisco Ca\u00f1as<\/td><td>4 reales y medio<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-left\" data-align=\"left\">Total Ingresos:<\/td><td>203 reales<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>Estos datos nos dejan multitud de datos interesantes, y as\u00ed de las dos primeras partidas se deduce la vital importancia de las rentas que reportaban el arrendamiento de las cabras y de las tierras. De la partida de Entradas de hermanos, lo m\u00e1s rese\u00f1able es que por aquel entonces se pagaba una cuota de ingreso a la Hdad, cuota que desapareci\u00f3 a partir de la Reforma de Reglas de 1987.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s interesante resultan las partidas referidas a la Limosna del Jueves Santo, que no he logrado explicar satisfactoriamente puesto que ese d\u00eda era el de la salida procesional de la Hermandad de la Vera-Cruz, por lo que me inclino a pensar en una \u00abpedida\u00bb m\u00e1s de las muchas que se hac\u00edan a lo largo del a\u00f1o (reflejadas en la partida de la Limosna del A\u00f1o), aunque por su importancia aparece aqu\u00ed separada al igual que la Limosna de Luz, que quiz\u00e1s haga referencia a la \u201cpedida\u201d que se realizara en la festividad de la Purificaci\u00f3n, muy relacionada con las Candelarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero con todo, la partida m\u00e1s sorprendente es la que se refiere a la \u00abDel Estandarte de la Ma\u00f1ana de Pascua\u00bb. Es un dato nuevo para la interesant\u00edsima historia de nuestra Hdad. pues nos lleva a una nueva procesi\u00f3n anual en el calendario burguillero, como tendr\u00e9 ocasi\u00f3n de reflejar m\u00e1s detenidamente cuando se estudie la historia de la Hdad. de la Virgen en el s. XIX. En efecto debi\u00f3 ser una nueva salida procesional de la Stma. Virgen del Rosario en la Ma\u00f1ana del Domingo de Resurrecci\u00f3n, para celebrar la festividad m\u00e1s importante del Cristianismo, siendo dicho ingreso un antecedente de las \u00abpujas\u00bb actuales. Si ello fuese as\u00ed no cabe duda de que ser\u00eda otro motivo de alegr\u00eda para los burguilleros que as\u00ed pod\u00edan tener a su mayor devoci\u00f3n pase\u00e1ndose por sus calles una vez m\u00e1s al a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Pocos a\u00f1os despu\u00e9s de la realizaci\u00f3n de este Inventario, tendr\u00eda lugar un acontecimiento que si bien no afect\u00f3 directamente a la Hermandad de la Virgen, si caus\u00f3 estragos a la Iglesia Espa\u00f1ola en general, especialmente a sus edificios, como fue el famos\u00edsimo Terremoto de Lisboa, acaecido el 1 de noviembre de 1755. En Burguillos, en un primer momento no fue tan devastador como cabr\u00eda imaginar teniendo en cuenta, la humildad del pueblo en s\u00ed y por ello de todas sus edificaciones, por lo que la Iglesia Parroquial, pese a necesitar varias reparaciones, sigui\u00f3 teniendo su uso sin menoscabo alguno, aunque por otra parte se pens\u00f3 que aprovechando la ola de reparaciones en toda la archidi\u00f3cesis, bueno ser\u00eda realizar una profunda remodelaci\u00f3n de la Parroquia, que si que tendr\u00eda consecuencias para nuestra Hermandad. As\u00ed en 1774 y ante las necesidades del pueblo, ya que el edificio estaba maltrecho y adem\u00e1s se qued\u00f3 peque\u00f1o, el Maestro Mayor de F\u00e1bricas de Sevilla y su Arzobispado, Ambrosio de Figueroa, informa sobre sus condiciones en escrito de 26 de septiembre, en el que propone la ampliaci\u00f3n de dicho templo. El 7 de octubre de 1775 inform\u00f3 tambi\u00e9n Jos\u00e9 \u00c1lvarez, Maestro Mayor de F\u00e1bricas de Sevilla y su Arzobispado, de forma parecida. El 24 de agosto de 1776, este maestro evacu\u00f3 informe sobre la adici\u00f3n de una nave lateral que permitiese capacitar la iglesia a las necesidades del culto, y para ello se rompi\u00f3 el muro de la Ep\u00edstola. Posteriormente, encontramos a Pedro de Silva, Maestro Mayor de F\u00e1bricas, el cual informa el 6 de marzo de 1777, relatando las obras llevadas a cabo en la nueva nave y en la capilla mayor. Por estos documentos podemos deducir que Jos\u00e9 \u00c1lvarez y, fundamentalmente, Pedro de Silva son los principales art\u00edfices de la configuraci\u00f3n actual de la parroquia. Finalmente hay otro nuevo informe de la visita y aprecio fechado en 1779 por Antonio de Figueroa, Maestro Mayor de F\u00e1bricas. Se repite el informe el siguiente a\u00f1o, d\u00e1ndose por terminado el expediente el a\u00f1o de 1783.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta lista de informes, fechas, arquitectos, \u2026 puede parecer farragoso, pero para la historia de nuestra Hermandad supone un hecho capital, puesto que con estas obras hay un antes y un despu\u00e9s para la Hdad. de la Virgen, ya que con la conclusi\u00f3n de la Nave de la Ep\u00edstola, se inicia una nueva etapa, al rematarse dicha nave con la construcci\u00f3n de la Capilla Sacramental, para lo cual se decide que el Retablo de dicha Capilla lo debe presidir la imagen de mayor devoci\u00f3n del pueblo, que como no pod\u00eda ser de otra manera era y es su Patrona: la Stma. Virgen del Rosario.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ello la Hdad. debi\u00f3 realizar el traslado desde el retablo que pose\u00eda en el Muro del Evangelio (en la actual ubicaci\u00f3n del Retablo de \u00c1nimas, junto a la Pila Bautismal), lo cual har\u00eda con gran alegr\u00eda de sus hermanos y devotos ya que desde entonces ocupa el lugar m\u00e1s privilegiado de la Parroquia, teniendo una relaci\u00f3n m\u00e1s fraterna si cabe, con la existente Hdad. Sacramental, y a la que sustituy\u00f3, tanto en sus fines como en sus obligaciones cultuales, con la desaparici\u00f3n de aquella en el siglo XIX.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro dato interesante de estos a\u00f1os, que refuerza a\u00fan m\u00e1s la importancia alcanzada por la Hermandad, es el listado de hermanos que en 1767 se increment\u00f3 con 22 nuevas altas lo que para un Burguillos que no sobrepas\u00f3 a lo largo de todo el siglo XVIII los 350 habitantes, es un dato muy significativo, y m\u00e1s a\u00fan si tenemos en cuenta que se exig\u00eda una cuota de ingreso de cuatro reales y medio. Ello demuestra que en ese a\u00f1o la Hermandad experiment\u00f3 un crecimiento como no se ha vuelto a dar en la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>De c\u00f3mo eran las fiestas en aquella \u00e9poca lo podemos deducir de las cuentas presentadas en 1767. As\u00ed en las fiestas de la Asunci\u00f3n, el 15 de agosto se gastaron 76 reales, divididos en las siguientes partidas:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>el primer gasto conocido en fuegos artificiales, apareciendo una parte destinada a <em>\u00abdos ruedas para dispararlas al tiempo de Alzar, 4 reales\u00bb<\/em><\/li>\n\n\n\n<li>\u00abal Padre Cura, Sacrist\u00e1n, Monaguillo, y llevar la Cruz, 26 reales\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>el serm\u00f3n predicado por un monje franciscano tercero del Convento de Ntra. Sra. de Consolaci\u00f3n de Sevilla, 30 reales, m\u00e1s la manutenci\u00f3n y la bestia para ir y venir de Sevilla, 46 reales.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>En las fiestas del Rosario, celebradas aquel a\u00f1o el d\u00eda 4, se invirtieron un total de reales, repartidos de la siguiente forma:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00abde un papel de alfileres y tachuelas para altar y vestir la Virgen, 2 reales y 3 quartillos\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abde sinco y media libras de sera a 8 reales, 44 reales\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abde seis ruedas y tres dozenas de boladores para la Prosecion y descubrir el Ssmo., 18 reales\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abal Cura por la Fiesta de la Iglesia, 16 reales\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abal Sacrist\u00e1n y bonacillo, y dos reales al que llevo la Cruz en la Procesi\u00f3n, 10 reales\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abal Predicador, D. Ram\u00f3n P\u00e9rez, 46 reales\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abpor la Composici\u00f3n de la Cruz, del Estandarte, por echarle un brazo y pintarla de berde, diez y ocho quartos\u00bb<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>En las Fiestas de la Purificaci\u00f3n del 2 de febrero, los gastos fueron los siguientes:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00ab34 reales del Serm\u00f3n que predic\u00f3 un monje del Convento de Sancti Spiritus\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abseis reales que abona la hdad por el gasto de la manutenci\u00f3n del predicador\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abal Cura por la asistencia de Procesi\u00f3n de Iglesia, 16 reales\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abdel Sacrist\u00e1n y bonacillo, para dicha funci\u00f3n, diez reales\u00bb<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Como se puede deducir de dichos gastos, la Hermandad, dentro de sus posibilidades, no reparaba en gastos para festejar lo m\u00e1s dignamente posible sus fiestas anuales, buscando buenos predicadores en Sevilla, y si no era posible se recurr\u00eda a los monjes del cercano convento de Sancti Spiritus, e incluso ya encontramos gastos en cohetes, sonidos estruendosos que tanto siguen gustando en Burguillos, con multitud de procesiones a lo largo de todo el a\u00f1o, con un calendario plagado de fiestas y celebraciones cultuales. En 1769 encontramos el primer gasto conocido en flores, reflejado de la siguiente forma: \u00abde dos ramos de flores contrahechas para el paso y altar de la Virgen, seis reales\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A grandes rasgos, as\u00ed transcurr\u00edan las distintas fiestas en honor de la Virgen del Rosario a lo largo del siglo XVIII, increment\u00e1ndose a\u00f1o tras a\u00f1o, por lo que las \u00abdemandas callejeras\u00bb se multiplicaban para recabar los ingresos suficientes con los que abonar los numerosos gastos originados, porque en aquellos a\u00f1os el cargo m\u00e1s importante en la Junta de Gobierno era el de Mayordomo, puesto que era \u00e9l quien respond\u00eda con su propio patrimonio si no se equilibraban las cuentas, de ah\u00ed que los ingresos se basaran en las demandas y las rentas que dejaban el ganado y colmenas alquiladas y la subvenci\u00f3n del Ayto (100 reales en 1771, en concepto de ayuda para las fiestas).<\/p>\n\n\n\n<p>Para finalizar el panorama de la Hdad. en este siglo XVIII, har\u00e9 menci\u00f3n al cabildo de Elecciones que se celebr\u00f3 en 1799, muy distinto a los celebrados hasta entonces, ya que estos se celebraban con la asistencia de pocos hermanos y pr\u00e1cticamente se iban turnando en los cargos de un a\u00f1o para otro. En esta ocasi\u00f3n se fue votando uno a uno los cargos, resultando elegida la siguiente junta: Victorio Galv\u00e1n Palomo (Mayordomo), L\u00e1zaro Mateo Ballesteros (Alcalde), Diego Mar\u00eda Ortega (Fiscal), Bartolom\u00e9 Delgado (Secretario) y Alonso de Rivera (Prioste), algunos elegidos un\u00e1nimemente y otros en re\u00f1ida votaci\u00f3n con otros hermanos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">2.- EL SIGLO XIX<\/h3>\n\n\n\n<p><strong>a) Burguillos en el 1800<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si para hacernos una idea de c\u00f3mo era Burguillos en el siglo XVIII, acud\u00edamos al Catastro de Ensenada de 1751, para acercarnos al Burguillos del siglo XIX, nos fijaremos en el Diccionario Geogr\u00e1fico-Estad\u00edstico-Hist\u00f3rico de Espa\u00f1a y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de 1845-50, en el que se\u00f1ala que Burguillos tiene una poblaci\u00f3n de <em>\u00ab343 habitantes, repartidos en 88 casas, inclusa la consistorial, con los cuartuchos que sirven de c\u00e1rcel; Iglesia Parroquial (San Crist\u00f3bal) de entrada, servida por un cura de nombramiento ordinario, un sochante y un sacrist\u00e1n; y arruinadas, la ermita de San Sebasti\u00e1n y la Igl. del suprimido conv. de franciscos terceros, denominado Sancti Spiritus del Monte, la primera al salir del pueblo para Sevilla y el conv. en la deh. De las Arenas a la falda de Sierra Morena\u00bb<\/em>. Es una <em>\u00abvilla con ayuntamiento en la provincia, partido judicial (juzgado 3\u00ba), audiencia territorial, di\u00f3cesis y c.g. de Sevilla (3 leguas). Situado en una peque\u00f1a colina a la falda de Sierra Morena, combatida por los vientos E. y NE., m\u00e1s propensa a calenturas intermitentes que a otras enfermedades\u00bb.<\/em> En su t\u00e9rmino <em>\u00abse hallan 2 fuentes, de cuyas aguas se surte el vecindario, varios manantiales y el cortijo Muda-pelo: el Terreno es de inferior calidad con los montes de El Coto, las Cardonas, Peralejo, Dehesa de las Arenas y los Vald\u00edos, los 2 primeros de encina y monte bajo, y los dem\u00e1s sin arbolado. Los caminos son malos y la Correspondencia se recibe de Sevilla en d\u00edas indeterminados, por un vecino que va a buscarla. La producci\u00f3n es de granos y un poco de aceite, y cr\u00eda alg\u00fan ganado vacuno, lanar, pocos cerdos, muy abundante caza menor y bastante mayor. La Industria la compone un molino de aceite y otro malo de harina; se extraen granos y lana\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es a grandes rasgos el Burguillos del XIX, que de cuatro edificios religiosos que manten\u00eda en el XVIII, ahora s\u00f3lo se queda con la Parroquia, lo que conllevar\u00e1 a bastantes cambios en la propia instituci\u00f3n, en el edificio y, sobre todo en las hermandades existentes, y como no, en nuestra Hermandad del Rosario, cambios que iremos desarrollando en estas l\u00edneas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>b) La Religiosidad y Devociones.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si por algo se caracteriza el siglo XIX es por las constante pol\u00edtica desamortizadora de los sucesivos gobiernos (no menos de cinco en todo el siglo), que mermar\u00e1n sobre todo a las congregaciones mon\u00e1sticas y al poder\u00edo econ\u00f3mico de las parroquia, y todo ello tendr\u00e1 l\u00f3gicamente sus consecuencias en Burguillos, aunque no todas repercutieron de forma negativa para la Hermandad de la Virgen.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la \u00e9poca de la dominaci\u00f3n francesa (1808-12), la archidi\u00f3cesis hispalense era con mucho la m\u00e1s importante en cuanto al n\u00famero de frailes y sacerdotes, y ante el temor de la llegada de los \u00abinfieles\u00bb, aument\u00f3 considerablemente un fervor tal que se mantuvo despu\u00e9s de \u00e9sta, y tanto es as\u00ed que era tal la gente que iba a los conventos y parroquias que los curas no pod\u00edan <em>\u00abdar el av\u00edo correspondiente para confesar a tanta gente\u00bb<\/em>. Pese a ello era una religiosidad con muy poco fondo, que ten\u00eda sin embargo muchas pr\u00e1cticas exteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que con el cambio de los tiempos, particularmente, con la desamortizaci\u00f3n y la misma exclaustraci\u00f3n, la Iglesia hispalense experimenta un cambio den su forma de vida que repercute tanto en el clero como en los fieles y en la mentalidad de unos y otros. La abolici\u00f3n del diezmo eclesi\u00e1stico, con la disoluci\u00f3n de las \u00f3rdenes religiosas y los despojos de sus bienes, marc\u00f3 un hito irreversible que se acentu\u00f3 con las medidas desamortizadoras. Todo ello se reflej\u00f3 en Sevilla con el cierre de conventos e iglesias y el descenso vertiginoso de procesiones, aunque en Burguillos pas\u00f3 todo lo contrario, como comprobaremos despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de los cambios de la nueva era, lo mismo la liturgia que la devoci\u00f3n popular de la Iglesia sevillana se manten\u00edan en su m\u00e1s pura tradici\u00f3n, porque en 1868 el pueblo de la di\u00f3cesis segu\u00eda creyendo en la vida de ultratumba y en la confianza en la misericordia divina para obtenerla. De la misma manera que la creencia en la Virgen y en los Santos o en el eficaz auxilio de la oraci\u00f3n estaba tan arraigado como en los siglos anteriores a la revoluci\u00f3n liberal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>c) La Hdad. de Ntra. Sra. del Rosario en el siglo XIX.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si para el siglo anterior, dec\u00edamos que la historia de la Hdad. se remontaba a 1696, para esta centuria diremos que comienza en 1799, cuando el Cabildo General se inicia del siguiente modo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abNo pudiendo nuestra hermandad sin gran desconcierto, guiarse, sin tener escritos los Estatutos o Regla de su direcci\u00f3n y Gobierno; y habi\u00e9ndose extraviado la que \u00e9sta antiguamente ten\u00eda; de forma que no se halla; se dio entera comisi\u00f3n al Sr. Cura propio Presidente, para que la forme y concluida se traiga a Cavildo General para que est\u00e9 Instruido de la Providencia convenientemente\u201d<\/em>. Es decir se pretende una reforma de Reglas con lo que ello conlleva, puesto que la Hermandad pasar\u00e1 a regirse de forma distinta.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00f3lo tres a\u00f1os ya ten\u00edan preparado las nuevas reglas y en nuevo Cabildo General se someti\u00f3 a su estudio y aprobaci\u00f3n. Por la importancia en el devenir de la Hermandad transcribo literalmente la Acta de dicho Cabildo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abNuebos establecimientos que se han de cumplir por esta Hermandad.<\/p>\n\n\n\n<p>Atendi\u00e9ndose por Ntro. Reverendo Sr. Presidente, Oficiales, y dem\u00e1s hermanos de esta Ntra. Hermandad a que acaso podr\u00e1 haber sido motivo para no incorporarse en ella muchos fieles el no gozar de alg\u00fan sufragio, ya que no en la vida en la muerte, se acord\u00f3 de conformidad, que por sufragio del alma de cada uno de los hermanos, que fallezca (y constaran de la lista que al final de este libro se ha de poner de los que eran, se han recibido y recivan por hermanos) se mande decir por esta Hermandad una Missa cantada, su limosna diez reales, y que se de media libra de cera, para alumbrar al cuerpo difunto, cuio gasto ha de ser de cargo de la misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Que todos los hermanos han de ser obligados a concurrir al entierro del que fallezca, y faltando, ha de pagar por cada vez una qta. de cera, o su valor, al menos, que no sea por ausencia, enfermedad, ni otra lex\u00edtima causa, que dever\u00e1 investigar ntro. Hermano fiscal que es o fuese.<\/p>\n\n\n\n<p>Que por el hermano mayordomo, Alcalde, Diputado o Oficial sucesivamente se de orden a Mu\u00f1idor en sitio y ora competente para que avise a dicho fin.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo ser\u00e1n obligados todos los hermanos que son, y fueren a pedir una demanda cada mes por su antig\u00fcedad, y faltando por cada d\u00eda de fiesta que no lo haga contribuir\u00e1 con la limosna de un real en cuio cumplimiento cuidar\u00e1 el Mayordomo, y dem\u00e1s oficiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente consider\u00e1ndose tener Ntra. Hermandad algunos fondos proporcionados, por cumplir las Funciones de Purificaci\u00f3n, Asunci\u00f3n y el Sant\u00edsimo Rosario, y atendido el mayor culto de Dios, y de Ntra. Stma. Madre y Sra. Titular, y excitar los fieles a la mayor compasi\u00f3n, y acompa\u00f1arla en la Tierra Soledad, que qued\u00f3 con la muerte de su Stmo. Hijo y Ntro. Redentor Jesucristo, se acord\u00f3 de conformidad se haga, por esta hermandad, y costee perpetuamente en el Viernes Santo de cada a\u00f1o Procesi\u00f3n de Soledad, precedido a ella Serm\u00f3n de este Misterio, contribuy\u00e9ndose por \u00e9l la limosna acostumbrada de cincuenta reales, para los derechos parroquiales veinte, y seis, cera para los ministros de Iglesia y la dem\u00e1s, que por los hermanos y otros fieles pueda la Hermandad sufragar volvi\u00e9ndola a recoger.<\/p>\n\n\n\n<p>En el cumplimiento de todo lo que nuevamente queda establecido, pondr\u00e1 el debido cuidado, y esmero el Mayordomo y dem\u00e1s oficiales que son y fuesen, y el Sr. Cura, que es o sea como Presidente de esta (ntra.) Hermandad, que suplican a los Sres. Provisor, Visitador, u otro a quienes corresponda tenga a bien aprobar estos Establecimientos, para su mayor validaci\u00f3n, y cumplimiento invioladamente, con lo que se concluy\u00f3 este acuerdo, y Cabildo, que firman el Sr. Cura y Presidente y dem\u00e1s que saben hacerlo por s\u00ed, y por los que no, de todo lo cual yo el secretario certifico.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>De esta Reforma de Reglas de 1802 podemos entresacar los siguientes datos que suponen un cambio en la historia de la Hdad.: as\u00ed lo m\u00e1s importante a mi juicio es que a partir de ese a\u00f1o hay una nueva procesi\u00f3n en la Hdad. el Viernes Santo, para lo cual se le despojaba del Ni\u00f1o Jes\u00fas y sal\u00eda vestida de luto riguroso, para lo cual se revest\u00eda con un ajuar de Virgen Dolorosa, con paso de palio incluido como veremos en los Inventarios del siglo XIX. Este hecho a\u00fan lo podemos ver en algunas im\u00e1genes let\u00edficas de la propia archidi\u00f3cesis, siendo un buen ejemplo, la imagen de la misma advocaci\u00f3n que se venera en el vecino pueblo de Santiponce. Con ello se completaba la Semana Santa de Burguillos, iniciada con la Misa de Palmas del Domingo de Ramos, seguida con la Procesi\u00f3n del Jueves Santo a cargo de la Hdad. de la Vera-Cruz, continuada con la del Viernes Santo protagonizada por la Stma. Virgen del Rosario como Virgen Dolorosa, y que finalizaba en la ma\u00f1ana del Domingo de Pascua con nueva salida conjunta de la Hdad. de Vera-Cruz, y la del Rosario, de forma jubilosa por la festividad de la Resurrecci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la Procesi\u00f3n del Viernes Santo no acababa con la salida de la Virgen sin su Hijo Jes\u00fas en sus brazos. A ello habr\u00eda que a\u00f1adirle que en 1811, tras la desamortizaci\u00f3n de 1810, llega a la Parroquia el Stmo. Cristo del Voto, que como se comprobar\u00e1 en el siglo XX fue Titular de la Hdad. de la Virgen, por lo que no es descabellado pensar que ya desde estas tempranas fechas, desfilar\u00eda cada Viernes Santo, antecediendo a la Stma. Virgen del Rosario.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es destacable el hecho de cumplimentar a los hermanos difuntos con una misa cantada y la obligatoriedad de acudir al sepelio, bajo pena pecuniaria en caso de incumplimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al cap\u00edtulo econ\u00f3mico, la vida de la Hdad. es algo m\u00e1s desahogada que la de la anterior centuria, y aunque segu\u00eda bas\u00e1ndose en las mismas partidas (petici\u00f3n de limosnas, rifas, cuotas de entrada, \u2026), surgen nuevas de las que aqu\u00ed vemos algunos ejemplos curiosos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>A\u00f1o 1832: Luminarias mensuales (22 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1836: Por una manigueta del Paso de la Virgen (10 reales, 40 reales, 40 reales, 25 reales, 25 reales), Una rifa de dulces (19 reales), Dos Palomos Rifados (4 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1839: Limosna que dieron varios devotos para retocar la Virgen (82 reales)<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Las luminarias han de referirse con total seguridad a alguna imagen de una pintura o un grabado que se pasear\u00eda casa por casa, como sigue ocurriendo hoy d\u00eda; mientras que el tema de las Maniguetas del Paso, son las t\u00edpicas Pujas por meter a la Virgen en su templo al finalizar cada Procesi\u00f3n, que afortunadamente a\u00fan pervive, aunque ahora la Puja se realiza por el paso completo.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a los gastos, tambi\u00e9n siguen apareciendo los fijos relativos a los sermones, gastos de las procesiones, \u2026 pero tambi\u00e9n aparecen los gastos extraordinarios que no se dan todos los a\u00f1os, pero que poco a poco se van haciendo ordinarios en una hermandad, de los que entresaco los siguientes:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>A\u00f1o 1800: Compostura de Faroles (16 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1801: Guardapi\u00e9s que se compr\u00f3 para un manto a la Se\u00f1ora (70 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1802: Vaso para la l\u00e1mpara (4 reales), dos alcayotones de hierro para el Estandarte y Cruz (13 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1824: Dos palomos que se repujaron para la Virgen (10 reales), Compostura del Cetro (8 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1825: Funci\u00f3n de la Natividad de Ntra. Sra. (40 reales), cuatro cirios nuevos que se ha comprado para la Hermandad (75 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1826: Libra y media de incienso (12 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1827: Gastos para el Septenario de la Virgen (29 reales) Por la vela para la Virgen en el d\u00eda de la Candelaria (6 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1829: L\u00e1minas de las Indulgencias (9 reales) Forro del cielo raso y de otros av\u00edos (19 reales) de los flecos para el cielo raso (49 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1832: Medio pliego de papel para las escrituras de las Cabras (1 real) Recogida de las Aceitunas (12 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1834: Compostura de dos candeleros (11 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1838: Pagado por Componer la Virgen y Ni\u00f1o (200 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1839: Componer una toquilla para la Virgen (10 reales) Siete varas y media de tela para los caidos de la Virgen (22 reales) Seis varas de flecos, cinta de seda para dichos caidos (23 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1840: Por recibir el Bestido de la Birgen (100 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1848: Hule bordado del Pa\u00f1o y flecos (109 reales), Pa\u00f1o del Candelero y Ramo (19 reales) Pa\u00f1o del Comulgatorio y seis libras de cinta (44 reales) Floreros y sus pies (54 reales) mangas del paso (12 reales)<\/li>\n\n\n\n<li>A\u00f1o 1863: La hechura del Paso y Tarima (280 reales) Por doce baras y media de tela para los caidos del Paso, cinta y seda (203 reales) Para los floreros (80 reales)<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Como indicaba m\u00e1s arriba algunos de estos nuevos gastos son f\u00e1cilmente comprensibles, aunque merece la pena destacar los relativos al incremento del Patrimonio (faroles, candeleros, \u2026 aunque el m\u00e1s importante es el estreno de un nuevo paso en 1863, y la posible hechura de la Saya bordada antigua en 1840). Tambi\u00e9n es interesante que a partir de 1825 un nuevo culto se a\u00f1ade al complet\u00edsimo calendario de cultos que ya ten\u00eda la Hermandad, y as\u00ed el 8 de septiembre pasa a ser festivo para la Hdad. de la Virgen, y que un par de a\u00f1os m\u00e1s tarde conocemos que la Hdad. celebraba en honor de su Titular un Septenario, y que en la festividad de la Purificaci\u00f3n la Stma. Virgen luc\u00eda en lugar del Cetro de Reina, una Vela lujosamente confeccionada.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n encontramos una serie de gastos destinados a la reparaci\u00f3n de su patrimonio material, aunque sobre todos ellos encontramos el destinado en 1838 a Restaurar a la Stma. Virgen y al Ni\u00f1o Jes\u00fas, hecho que me atrever\u00eda a asegurar, lo realizar\u00eda Diego Delgado, puesto que su firma la encontramos en la antigua peana de San Crist\u00f3bal, al renovarlo en 1839, lo que nos lleva a pensar que har\u00eda las dos restauraciones, aprovechando su estancia en nuestro pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender a\u00fan mejor como era la Hermandad a lo largo de este siglo XIX, paso a reflejar los distintos Inventarios que recogieron los Oficiales de las distintas Juntas de Gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed en el de 1802, encontramos los siguientes objetos: <em>\u00abPrimeramente un Arca de casta\u00f1o con una llave, y dentro de ella: un pa\u00f1uelo de olan con encajes, una toca encarnada bordada, dos camisas para el ni\u00f1o, tres camisas una puesta, dos enaguas blancas una puesta, dos manteles para el altar dosn enaguas blancas para el ni\u00f1o, una mantilla larga de lana de plata con gal\u00f3n de oro fino, cobija de raso con gal\u00f3n de lo mismo, otra de estopilla blanca con encaje de plumas, una faja de raso y dos lazos encarnados, dos mantelitos peque\u00f1os con encajes, C\u00e1liz y Escudo de Soledad, Saya de terciopelo negro, manto de laberinto negro, Vestido completo encarnado de Ntra. Sra., otro de tafet\u00e1n con friso listado, otro de tela celeste, tres vestidos que son para el Ni\u00f1o, Zapatos corona cascabelera y bolsa de plata y rosario de oro al cuello, corona cetro y media luna de Ntra. Sra. de plata, Dos rosarios engarzados en plata el uno de piedra conservada y el otro de Jesucristo con tres medallas y una cruz, ocho cardos para andas y doce de raso de seda y los otro cuatro de olandilla negro, Sol Luna y tres docenas de estrellas de plata en el manto negro, cuatro candeleros de peltre, un velo de seda con barra de hierro, dos campanillas de mano con cruz dos atriles y creencia y tablillas, un estandarte de tafet\u00e1n pajizo y cruz de madera, un simpecado de terciopelo carmes\u00ed con Cruz Sol Luna y gal\u00f3n de plata y la misma guarnici\u00f3n de gal\u00f3n de oro, dos faroles para el paso y ocho de mano con varas para el Rosario, una cruz de madera pintada, un paso con cuatro varas plateadas y cielo y caidas negras con estandarte de metal, y una romana, una demanda de metal con la efigie de Ntra. Madre\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio en pocos a\u00f1os el patrimonio aumenta espectacularmente, lo que da idea del crecimiento de la Hermandad y as\u00ed el Inventario de 1822 lo compon\u00edan los siguientes objetos: <em>\u00abPrimeramente una toca y un Pa\u00f1uelo para la mano y un pa\u00f1o para el paso, una estola con doce insignias de la Pasi\u00f3n de Plata, un Estandarte nuevo celeste, Una Vela labrada de Candelaria, tres camisas de la Se\u00f1ora, dos enaguas blancas, un estandarte nuevo negro, un manto pajizo con su toca enaguas y monillo de lo mismo, otro manto azul con su toca enaguas y monillo de lana de plata con su escudo de plata sobredorada, un vestido encarnado de colores con gal\u00f3n de lana de plata, un monillo negro de seda, un manto negro de laberinto de seda, una toca, cuatro mangos y sus caidos, una mantilla de raso de colores, un simpecado de damasco carmes\u00ed, una demanda de metal y plato de hojalata, un cetro de plata, un vestido del Ni\u00f1o Jes\u00fas morado, otro vestido azul, otro vestido encarnado, otras enaguas de raso, una candongos de color de leche, unas enaguas y covija encarnadas de ramos, una mantilla de lana de plata, una toca revoco y una faja, cuatro camisas del Ni\u00f1o, un pa\u00f1uelo, dos enaguas blancas para el Ni\u00f1o, un aderezo de plata con Piedad para el Simpecado, otro de plata sobredorada, un Rosario de plata afiligranado con cruz y tres medallas de plata, otro Rosario de cuentas de marfil y su medalla de plata, seis lazos de diferentes colores, un Rosario de plata sobredorada para el Ni\u00f1o con su caja, un Relicario serena, conteras y otro Relicario con cuenco de plata, un Gorrito para el Ni\u00f1o con su Capita, un mantel para el Altar de la Se\u00f1ora, cuatro candeleros de Peltre, un mantel para el Camar\u00edn y un velo de seda, dos faroles viejos, un vestido para el Ni\u00f1o pajizo, una corona de plata, unos zapatos de plata y medias de seda blanca, una media luna de plata con dos estrellas de prunillo de oro, un coraz\u00f3n de plata, una corona de plata, un manto negro de felpa con estrellas, una saya negra y monillo, un cielo con sus varas, cuatro caidos con sus mangas para el paso negros, el paso para la Se\u00f1ora, dos faroles viejos para el paso, dos Simpecados, once faroles servidos, dos cruces, un Pa\u00f1o de crudo, un Arca para la Ropa, otra para Claver\u00eda con dos llaves\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>De ambos inventarios podemos deducir claramente la riqueza e imaginar los desfiles procesionales tanto sacramentales, let\u00edficos o pasionistas, o los rosarios p\u00fablicos, o los cultos internos, en definitiva una Hermandad que al igual que hoy se desvive para dar lo mejor de s\u00ed mismos con un solo objetivo: engrandecer d\u00eda a d\u00eda su Hermandad y su Virgen, y con ello el pueblo de Burguillos, y al mismo tiempo, lamentar que de todo ese extenso patrimonio, pr\u00e1cticamente en su totalidad, salvo algunas piezas, ha desaparecido, bien producto de la venta o del robo (como est\u00e1 constatado de un robo en la Parroquia en el \u00faltimo cuarto del siglo en el que desgraciadamente desaparecieron la media luna, la corona y la r\u00e1faga de plata de la Se\u00f1ora, con lo que a partir de entonces la visi\u00f3n iconogr\u00e1fica de la Imagen Mariana de Burguillos es un tanto mutilada), con lo que el esfuerzo que debi\u00f3 hacer la Hermandad para reconstruirlo debi\u00f3 ser ingente.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro documento de vital importancia para entender a\u00fan mejor como era la Hdad de por entonces es la descripci\u00f3n que hace el Cura P\u00e1rroco D\u00ba Jos\u00e9 S\u00e1nchez L\u00f3pez del Altar de la Virgen en 1884 para cumplimentar el <em>\u00abInventario de todas las Alajas y ropas que tiene esta Iglesia Parroquial del Sr. S. Crist\u00f3bal de esta villa de Burguillos\u00bb<\/em> (Legajo 691, Secci\u00f3n Gobierno, Serie Inventarios del Archivo General del Arzobispado de Sevilla, A.G.A.S.), de la Parroquia solicitado por el Arzobispado. As\u00ed en su p\u00e1gina 3, se\u00f1ala lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abCapilla del Sagrario.- En dicha capilla se encuentra un retablo pintado de jaspe donde tiene su trono la patrona Ntra. Sra. del Rosario de talla como de vara y media con dos \u00e1ngeles peque\u00f1os uno a cada lado del trono bastantes mal tratados, a la derecha est\u00e1 el Sr. San Joaqu\u00edn y a la izquierda Ntra. Sra. Santa Ana de talla y como de una vara de alto cada uno, debajo del trono est\u00e1 el tabern\u00e1culo donde se encuentra y conserva el Se\u00f1or Sacramento, tiene dos manteles uno en buen estado y el otro viejo, cuatro candeleros dos de madera muy viejos y dos de metal peque\u00f1os de buen uso, un atril de madera viejo, un hule de mediano uso, cruz de madera con crucifijo de bronce, un ara con reliquias y hierro, reja para el comulgatorio con dos toallas en buen estado\u00bb.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s interesante de este texto es que por primera vez se la nombra como Patrona del Pueblo de Burguillos, y por otra parte la escrupulosa descripci\u00f3n del Altar, hoy lamentablemente mutilado por el capricho de los distintos sacerdotes que han pasado por Burguillos, que esperamos que pronto se subsane con la vuelta a su lugar originario y para los que fueron concebidos los peque\u00f1os \u00e1ngeles que desde la d\u00e9cada de los &#8217;50 se encuentran el Altar Mayor de la Parroquia.<\/p>\n\n\n\n<p>Y a\u00fan encontramos en este mismo Inventario Parroquial un dato muy llamativo que nos resuelve la duda que manten\u00edamos con esa enigm\u00e1tica partida correspondiente a los ingresos de las cuentas de 1748, en la que se reflejaba <em>\u00abDel Estandarte de la Ma\u00f1ana de Pascua, 8 reales\u00bb<\/em>, que se\u00f1alamos como una posible puja de una nueva procesi\u00f3n efectuada por nuestra Hdad. en la Ma\u00f1ana del Domingo de Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien en su p\u00e1gina 8, al describir los objetos que se encuentran en el Segundo Cuarto, indica claramente:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abOtras (andas) donde sale el ni\u00f1o perdido\u00bb.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Lamentablemente no indica ning\u00fan dato m\u00e1s que aclare a\u00fan m\u00e1s la cuesti\u00f3n, pero teniendo en cuenta esa partida referida la Ma\u00f1ana de Pascua, y al hecho de que la imagen escult\u00f3rica del Dulce Nombre de Jes\u00fas (advocaci\u00f3n \u00edntimamente relacionada con la devoci\u00f3n al Rosario de Nuestra Se\u00f1ora, instituida por los dominicos), situada en el \u00e1tico del Altar de la Virgen, posea en su peana un hueco para anclarlo a una base, nos da la respuesta, con lo que los rosarieros estamos de enhorabuena puesto que un dato m\u00e1s engrandece a\u00fan m\u00e1s si cabe la impresionante historia de nuestra Hermandad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por cierto, que en este mismo inventario, en su p\u00e1gina 7, cuando el p\u00e1rroco describe aquellos objetos que se encuentran en el Primer Cuarto, menciona <em>\u00abDos simpecados mas de mediados con la imagen de Ntra. Sra. del Rosario\u00bb<\/em> que ya ve\u00edamos en la relaci\u00f3n de los inventarios de la Hdad. de mediados del XIX, y que en esos momentos se encontraban en la Parroquia, por no tener, probablemente, otro lugar donde almacenarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente se\u00f1alar\u00e9 el \u00faltimo hito de este siglo XIX, cual es que en 1893 el Cura-P\u00e1rroco, D\u00ba Manuel Ram\u00edrez V\u00e9lez dicta una serie de normas contenidas en ocho puntos, por los que habr\u00eda de regirse la Hermandad en el futuro. Pero el estudio de ellas lo dejamos para el cap\u00edtulo dedicado al Siglo XX, ya que es en \u00e9l cuando se mostrar\u00e1 su verdadera importancia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ATENCI\u00d3N: Este art\u00edculo es una transcripci\u00f3n literal del Estudio realizado por el licenciado en Historia, N.H.D. Joaqu\u00edn Vel\u00e1zquez Gallego. 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