{"id":838,"date":"2023-02-11T13:27:31","date_gmt":"2023-02-11T12:27:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.hermandadrosarioburguillos.es\/nueva\/?page_id=838"},"modified":"2024-02-14T12:59:53","modified_gmt":"2024-02-14T11:59:53","slug":"origenes-siglo-xvii","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.hermandadrosarioburguillos.es\/index.php\/prologo-historia-de-la-hermandad\/origenes-siglo-xvii\/","title":{"rendered":"INFORME HISTORICO: LA HERMANDAD DE NUESTRA SE\u00d1ORA DEL ROSARIO DE BURGUILLOS Y LA DEVOCION ROSARIANA DURANTE LOS SIGLOS XVI, XVII Y XVIII"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group has-border-color has-contrast-border-color has-base-background-color has-background has-global-padding is-layout-constrained wp-container-core-group-is-layout-1 wp-block-group-is-layout-constrained\" style=\"border-width:1px;padding-top:10px;padding-right:10px;padding-bottom:10px;padding-left:10px\">\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>ATENCI\u00d3N:<\/strong> Este art\u00edculo es una transcripci\u00f3n literal del Estudio realizado por el historiador, D. Salvador Hern\u00e1ndez Gonz\u00e1lez. Puedes descargar el texto original a trav\u00e9s de este <a href=\"https:\/\/hermandadrosarioburguillos.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/historia-hdad-ss.-XVI-y-XVII.pdf\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/hermandadrosarioburguillos.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/historia-hdad-ss.-XVI-y-XVII.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">enlace<\/a>.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p>La devoci\u00f3n a la advocaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario cuenta en Burguillos con largos siglos de historia, dej\u00e1ndonos como herencia un intenso sentir religioso que va pasando de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, encadenando de este modo no s\u00f3lo el pasado con el presente, sino tambi\u00e9n con el futuro, poni\u00e9ndonos en las puertas de la coronaci\u00f3n can\u00f3nica de nuestra Patrona, acontecimiento que sin duda marcar\u00e1 un antes y un despu\u00e9s en el devenir de la devoci\u00f3n rosariana en nuestro pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las noticias documentales reunidas hasta el presente nos dibujan una larga trayectoria en el culto a la Sant\u00edsima Virgen del Rosario que se pierde en la nebulosa de los propios or\u00edgenes de la localidad, convirtiendo a nuestro pueblo en uno de los m\u00e1s adelantados en la expansi\u00f3n de esta advocaci\u00f3n mariana. As\u00ed lo revelan las \u00faltimas investigaciones, que han adelantado las fechas que hasta ahora se ven\u00edan manejando como de fundaci\u00f3n de la Hermandad y por ende de origen de la devoci\u00f3n rosariana. El c\u00famulo de documentaci\u00f3n dispersa en el Archivo Hist\u00f3rico Provincial de Sevilla (secci\u00f3n de Protocolos Notariales), Archivo General del Arzobispado de Sevilla (fondos de la Catedral y del Arzobispado), Archivo Parroquial de Burguillos y el propio Archivo de la Hermandad de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario permiten trazar las l\u00edneas maestras de la historia de la corporaci\u00f3n y la evoluci\u00f3n de la devoci\u00f3n con todos sus avatares en funci\u00f3n de las circunstancias de los tiempos. As\u00ed pues, en apretada s\u00edntesis planteamos una visi\u00f3n panor\u00e1mica y sint\u00e9tica del desarrollo del culto rosariano en Burguillos a lo largo de la Edad Moderna, en funci\u00f3n de los datos disponibles.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">LOS ORIGENES: NOTICIAS DEL SIGLO XVI<\/h3>\n\n\n\n<p>Como es sabido, la devoci\u00f3n al Santo Rosario, fomentada y tutelada como es sabido por la Orden de Santo Domingo, se remonta, seg\u00fan la tradici\u00f3n, al propio fundador de los dominicos, en el siglo XIII. A lo largo de la Baja Edad Media se va consolidando esta pr\u00e1ctica piadosa, aprobada para la Iglesia universal por Bula de 12 de mayo de 1479 de Sixto IV, al tiempo que el Maestro General de la Orden de Predicadores concede licencias para la extensi\u00f3n de su rezo, de tal forma que a la entrada del siglo XVI la devoci\u00f3n del Rosario era difundida por el Antiguo y el Nuevo Mundo. Despu\u00e9s de la victoria de Lepanto, el 7 de octubre de 1571, atribuida al fervor mariano de la oraci\u00f3n de tantos cofrades del Rosario unidos, el Papa P\u00edo V hizo esta devoci\u00f3n m\u00e1s universal y robustecida<sup><a href=\"#nota1\">1<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para consolidar y extender la devoci\u00f3n rosariana surgir\u00e1n a partir del siglo XV hermandades bajo su advocaci\u00f3n, impulsadas por los dominicos. En este sentido, el Papa P\u00edo V, miembro de la orden de Santo Domingo, declar\u00f3 el 29 de junio de 1569 que \u00fanicamente le era l\u00edcito erigir hermandades del Rosario al Maestro General de la Orden de Predicadores y a las personas por \u00e9l delegadas. Estas piadosas corporaciones promov\u00edan el culto de la Sant\u00edsima Virgen con el rezo del rosario, el adorno de sus altares, las procesiones de cada primer domingo de mes y otros actos devocionales.<\/p>\n\n\n\n<p>En Sevilla consta que hacia 1481 se instituye una cofrad\u00eda del Rosario en el Real Convento de San Pablo (hoy parroquia de Santa Mar\u00eda Magdalena), a partir de la cual \u2013 considerada como la primitiva \u2013 las hermandades rosarianas se multiplicar\u00e1n por el casco urbano de la ciudad, adoptando este t\u00edtulo mariano tanto hermandades de gloria como penitenciales, caso de la de Montesi\u00f3n. Al auge de estas corporaciones let\u00edficas va a contribuir adem\u00e1s el fen\u00f3meno de los Rosarios p\u00fablicos, cuyo origen, hacia 1690, se vincula a la actividad del dominico Fray Pedro de Santa Mar\u00eda y Ulloa, ap\u00f3stol del Rosario, alcanzando especial difusi\u00f3n durante el siglo XVIII<sup><a href=\"#nota2\">2<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque hasta hace pocos a\u00f1os se daba como fecha fundacional la de 1696 y en raz\u00f3n de ello se celebra un denso programa de actos para celebrar el que se consideraba IV Centenario Fundacional, los avances de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica han ido retrasando la fecha de fundaci\u00f3n de la Hermandad de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario hasta al menos los a\u00f1os centrales del siglo XVI.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, los listados para el pago del Subsidio y Excusado, conservados en los fondos del Archivo de la Catedral de Sevilla, adquieren un gran valor estad\u00edstico al revelarnos la existencia de la Hermandad desde el comedio del Quinientos y su permanencia a lo largo de los siglos XVII y XVIII. En este sentido, estos libros constituyen un aut\u00e9ntico catastro de la Di\u00f3cesis sevillana a lo largo de la Edad Moderna, ya que su cronolog\u00eda se extiende desde las postrimer\u00edas del siglo XV hasta los comienzos del siglo XIX. La elaboraci\u00f3n de estos libros \u2013 cuyo n\u00famero asciende a varias decenas \u2013 viene motivada por fines puramente hacend\u00edsticos, en este caso la recaudaci\u00f3n del importe de uno de los impuestos con los que la Iglesia espa\u00f1ola contribu\u00eda a la Corona espa\u00f1ola: el subsidio. Tal impuesto era una contribuci\u00f3n a favor del rey que se impon\u00eda sobre las rentas de los beneficios eclesi\u00e1sticos, con el fin de conseguir fondos para financiar la guerra contra los enemigos de la cristiandad, reparti\u00e9ndose su importe entre las diferentes instituciones eclesi\u00e1sticas y a cuyo pago no eran ajenas, por su propia naturaleza, las cofrad\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma, estos listados, escalonados en el tiempo, constituyen una fuente de gran importancia para la historia eclesi\u00e1stica local al reflejarnos la estad\u00edstica de las hermandades y cofrad\u00edas existentes en un momento dado.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el caso de Burguillos los datos que hemos podido reunir se extienden desde mediados del siglo XVI hasta los a\u00f1os centrales del XVIII<sup><a href=\"#nota3\">3<\/a><\/sup>. Aunque los listados se limitan en cada libro a recoger el nombre de la cofrad\u00eda y la cantidad que pagaba en concepto de subsidio, al escalonarse en el tiempo permite rastrear, a trav\u00e9s de la presencia o ausencia de la hermandad en cuesti\u00f3n, los periodos de actividad o por el contrario la crisis de la misma. En otras palabras, si una determinada hermandad figura en tal o cual a\u00f1o pagando el subsidio ser\u00e1 signo de actividad, mientras que si por el contrario no aparece ser\u00eda indicio de su desaparici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En estos libros registro figura como hemos dicho desde mediados del siglo XVI una cofrad\u00eda <em>\u00abde Nuestra Se\u00f1ora\u00bb<\/em> que debe identificarse con la del Rosario, apoy\u00e1ndonos no s\u00f3lo en el peso devocional de la imagen de la Patrona de Burguillos, sino tambi\u00e9n en la larga franja de a\u00f1os de actividad de la corporaci\u00f3n, en los que se incluyen las fechas que ya ten\u00edamos documentadas como de existencia segura de la hermandad. As\u00ed figura abonando el impuesto del subsidio en los a\u00f1os 1552 \u2013 1554, 1558, 1567 \u2013 1568, 1575 \u2013 1584, 1591 \u2013 1593, 1597 \u2013 1606, 1611 \u2013 1618, 1623 \u2013 1657, 1662 \u2013 1677 y 1679 \u2013 1706. La presencia de esta hermandad desde mediados del Quinientos retrotrae aun m\u00e1s sus or\u00edgenes, que hasta hace algunos a\u00f1os se ven\u00edan fijando en torno a 1696. A partir de 1707 entr\u00f3 en una fase de declive que debi\u00f3 motivar su baja de las listas de pago, elimin\u00e1ndose oficialmente del listado a partir de dicho a\u00f1o. No obstante, sabemos por otras fuentes, como los informes de los libros de Visitas Pastorales, y los propios libros de cuentas de la Hermandad que recuper\u00f3 su actividad en el resto del siglo XVIII.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">LA CONSOLIDACION: EL SIGLO XVII<\/h3>\n\n\n\n<p>Aunque la hermandad de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario aparece fijada en la documentaci\u00f3n contable del Cabildo Catedralicio sevillano, su actividad corporativa ha dejado sus primeras huellas en las noticias hist\u00f3ricas que proporcionan las escrituras notariales de Burguillos, conservadas en el Archivo Hist\u00f3rico Provincial de Sevilla. En esta documentaci\u00f3n de los protocolos notariales se ha ido recogiendo la vida de la localidad durante los siglos pasados, al consignarse en estos papeles la actividad de nuestros antepasados, que comparecen ante el escribano p\u00fablico para realizar actos tan variados como testamentos, cartas de dote, compraventa y arrendamiento de casas, tierras, huertas, ganados, etc., transmiti\u00e9ndonos en definitiva el pulso de la Historia local.<\/p>\n\n\n\n<p>Un aspecto tan importante de la vida del ser humano como la religiosidad no pod\u00eda por menos que aflorar tambi\u00e9n en esta documentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las relaciones del pueblo con la Iglesia asoman en estos protocolos notariales, aport\u00e1ndonos datos sobre nuestra parroquia, el clero local y las hermandades. Por ello era de esperar que entre las amarillentas y carcomidas hojas de estas escrituras aparecen recogidas las m\u00e1s antiguas menciones de la imagen de nuestra bendita Patrona y de la existencia de su Hermandad, indicios bien claros de los arranques de la devoci\u00f3n rosariana en nuestra localidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed es. La menci\u00f3n m\u00e1s antigua de la imagen de la Se\u00f1ora data de 1642. cuando el 17 de octubre de dicho a\u00f1o Gregorio Valero, Mayordomo saliente de la Parroquia, entrega a su sucesor en el cargo, Gregorio Mart\u00edn, el inventario de bienes del templo, se recoge en el mismo una relaci\u00f3n de las prendas y ornamentos que integraban el ajuar de la Virgen del Rosario, documento que por su trascendencia e inter\u00e9s transcribimos \u00edntegramente<sup><a href=\"#nota4\">4<\/a><\/sup>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\" style=\"font-style:italic;font-weight:400\">\n<p>\u00abDos coronas de plata, una de la Virgen Sant\u00edsima y otra del Ni\u00f1o Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Un vestido de lama (sic) azul con puntas de oro alrededor de Nuestra Se\u00f1ora.<\/p>\n\n\n\n<p>Una saya de terciopelo negro usada.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro vestido de damasquillo de la China amarillo.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro vestido de chamelote largueado (sic) con pasamanos que dio Do\u00f1a Juana de C\u00e1rcamo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una saya de raso rosada, guarnici\u00f3n de oro y plata.<\/p>\n\n\n\n<p>Otras saya de damasco leonado (\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p>Un vestido de terciopelo negro.<\/p>\n\n\n\n<p>Un manto de tafet\u00e1n blanco y unas mangas (?) de telilla blanca y una ropa muy vieja de lanilla negra.<\/p>\n\n\n\n<p>Un manto negro de requemado.<\/p>\n\n\n\n<p>Una gorrita del Ni\u00f1o Jes\u00fas azul de tafet\u00e1n, un rostro (?) de juelas (sic) y otro de coyuelas colorados.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00cdtem una escofia de la imagen y dos tocas, una de gasa y otra de lino.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00cdtem un vestido de damasco blanco con un manto de tafet\u00e1n azul y otro de velillo, y una saya de raso morado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00cdtem cuatro vaqueros del Ni\u00f1o Jes\u00fas, el uno de tafet\u00e1n blanco con gollillo (?) de plata, otro de telilla forrado en tafet\u00e1n amarillo y otro de tabi (sic) rosada con pasamano falso, otro de tafet\u00e1n azul y un faldillinito de lo mismo, y unas calzas de seda verde del Ni\u00f1o Jes\u00fas, y una camisa del Ni\u00f1o con puntas de pita y encaje y una balona de puntas de pita.<\/p>\n\n\n\n<p>Y otro vaquero de chamelote rosado y otro de embutido pajizo rozado.<br>Unas mangas moradas de la imagen.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Sorprende la variedad y riqueza del vestuario con que anta\u00f1o aparec\u00eda la Virgen del Rosario ante sus devotos, pero hay que tener en cuenta que ya en el siglo XVI se pone de moda el vestir a las im\u00e1genes de Mar\u00eda, costumbre que se establece durante el siglo XVII, contin\u00faa durante los siglos siguientes y llega hasta nuestros d\u00edas perfectamente conservada. Los devotos quer\u00edan de este modo embellecer a la Virgen y vestirla como una reina, con bordados, mantos y joyas<sup><a href=\"#nota5\">5<\/a><\/sup>. La indumentaria, de ricas telas, patentizaba de este modo la afici\u00f3n realista espa\u00f1ola a interpretar \u00aba lo divino\u00bb las galas de las mujeres de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma, las im\u00e1genes de gloria se asemejaban en su vestido a las damas de la Corte, vistiendo de una forma absolutamente profana, haciendo que la Virgen se pareciese a una mujer bella y rica de su tiempo<sup><a href=\"#nota6\">6<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Dados los cambios en la forma de vestir a las im\u00e1genes, poco tiene que ver la est\u00e9tica de nuestros d\u00edas con la de los siglos XVII y XVIII, por lo que nos quedar\u00edamos sorprendidos si nos hubiera llegado alg\u00fan testimonio gr\u00e1fico de c\u00f3mo aparec\u00eda nuestra Patrona en aquellas centurias. La riqueza y aparatosidad de vestuario y aderezos hace muy dif\u00edcil explicarnos la colocaci\u00f3n y funci\u00f3n de muchas de las prendas que llevaba nuestra Virgen del Rosario en aquellos lejanos a\u00f1os del siglo XVII, aspecto que habr\u00eda que estudiar comparando con grabados antiguos, dibujos y las pocas im\u00e1genes que todav\u00eda visten de esa manera tan barroquista, como la Virgen del Roc\u00edo o la de Guadalupe en Extremadura. Leyendo el inventario atr\u00e1s transcrito, queda clara la funci\u00f3n de prendas como la saya y el manto, todav\u00eda usados en nuestro tiempo, pero m\u00e1s problem\u00e1tico es identificar sus materiales, con telas en desuso como \u00ablama\u00bb, \u00abdamasquillo de la China\u00bb, \u00abchamelote\u00bb o \u00abrequemado\u00bb, para cuya descripci\u00f3n habr\u00eda que echar mano de diccionarios de aquellos siglos, como el de Autoridades o el de Sebasti\u00e1n de Covarrubias. El mismo problema se presenta con la indumentaria del Ni\u00f1o Jes\u00fas, aunque por la menci\u00f3n de prendas como el \u00abvaquerito\u00bb o las \u00abcalzas\u00bb podemos imaginar que mostrar\u00eda un atav\u00edo semejante al que visten hoy d\u00eda los de la Virgen de los Reyes o de las Aguas del Salvador de Sevilla, o incluso los seises de la Catedral.<\/p>\n\n\n\n<p>Si la Virgen del Rosario contaba en fecha tan temprana como 1642 con este nutrido ajuar, ello demuestra que la devoci\u00f3n ya se hallaba entonces plenamente consolidada. El culto rosariano en el Burguillos del siglo XVII, ampliamente asentado en la devoci\u00f3n popular, se cimentaba en el fuerte impulso y apoyo de su Hermandad, cuya actividad en pro de la devoci\u00f3n se rastrea en las escrituras notariales del momento.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed sabemos que por escritura notarial del 7 de enero de 1646<sup><a href=\"#nota7\">7<\/a><\/sup>, Manuel Fonseca, vecino de Burguillos, daba poderes judiciales a Francisco Carvajal y al <em>\u00abMayordomo que adelante fuere de la dicha cofrad\u00eda del Rosario\u00bb<\/em> para que pudiesen cobrar del Contador Juan Guill\u00e9n de las Casas, vecino de Sevilla, ciertas cantidades a cuenta de la guarda de unas yeguas y vacas desde el d\u00eda de San Miguel (29 de septiembre) de 1644 hasta el 1 de mayo de 1645.<\/p>\n\n\n\n<p>Como personas jur\u00eddicas que son, las cofrad\u00edas tambi\u00e9n aparecen en estos documentos notariales ejerciendo, a lo largo de la historia, una amplia gama de actividades, tanto relativas a su patrimonio \u2013 encargos de obras de arte, compraventa y arrendamiento de bienes, traspasos, etc. \u2013 como a su vida corporativa \u2013 otorgamiento de poderes judiciales, pleitos, relaciones con las autoridades civiles y eclesi\u00e1sticas &#8211; , pero tambi\u00e9n como beneficiarias de las \u00faltimas voluntades de cofrades y devotos, que a la hora de la muerte no dudan en favorecer con mandas p\u00edas y legados a las im\u00e1genes de su devoci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, la intensa religiosidad de los siglos pasados hac\u00eda que a la hora de testar se concediese m\u00e1s importancia a lo espiritual que a la transmisi\u00f3n de bienes. Por ello en las cl\u00e1usulas del testamento hay una parte de tipo religioso, en la que el otorgante hace su profesi\u00f3n de fe, declarando su creencia en los dogmas de la Iglesia y encargando un determinado n\u00famero de misas \u2013 que variar\u00e1 seg\u00fan sus posibilidades econ\u00f3micas \u2013 con las que alcanzar la salvaci\u00f3n eterna, cuya seguridad suele afianzarse estipulando la entrega de una serie de limosnas y mandas para los templos, im\u00e1genes y cofrad\u00edas de su devoci\u00f3n. Al mismo tiempo el testador dispone los preparativos de su entierro, se\u00f1alando el templo en el que desea ser enterrado, el h\u00e1bito religioso con el que desea ser amortajado \u2013 preferentemente el franciscano, dada la popularidad de la Orden de San Francisco &#8211; , y el acompa\u00f1amiento de su cad\u00e1ver por un cortejo f\u00fanebre en el que junto a la clerec\u00eda local pod\u00edan figurar miembros de la cofrad\u00eda a la que hab\u00eda pertenecido portando el estandarte de la corporaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La sola menci\u00f3n en estas cl\u00e1usulas testamentarias de nuestros templos, im\u00e1genes y cofrad\u00edas adquiere un interesante valor no s\u00f3lo como documento hist\u00f3rico al arrojarnos fechas y datos sobre tal o cual advocaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n como un \u00edndice con el que poder seguir la evoluci\u00f3n de la religiosidad popular a trav\u00e9s del tiempo, con sus altibajos y vicisitudes: los primeros pasos de nuestras cofrad\u00edas, su consolidaci\u00f3n en la vida local, la construcci\u00f3n de nuestros templos, donativos a nuestras im\u00e1genes, etc., arroj\u00e1ndonos de este modo luz sobre la historia de nuestro patrimonio, tanto el existente como el desaparecido, del que en este \u00faltimo caso las citas en la documentaci\u00f3n son su \u00fanico recuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Burguillos, la devoci\u00f3n a Nuestra Se\u00f1ora del Rosario se encuentra plenamente consolidada en el siglo XVII, como lo demuestra las frecuentes mandas p\u00edas y legados contenidas en los testamentos de los vecinos de nuestro pueblo<sup><a href=\"#nota8\">8<\/a><\/sup>. Aunque la documentaci\u00f3n adolece de algunas lagunas para algunos a\u00f1os de dicha centuria como las d\u00e9cadas comprendidas entre 1660 y 1680, las escrituras que se han conservado demuestran que nuestros antepasados a la hora de la muerte no olvidaban a nuestra Patrona, teni\u00e9ndola como segura valedora en el tr\u00e1nsito a la Eternidad. Tales d\u00e1divas pod\u00edan adoptar varias f\u00f3rmulas, como el encargo de misas ante el altar de la Virgen, el enterramiento cerca del mismo altar o la limosna para la Hermandad.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera f\u00f3rmula, las misas ante el altar de la Virgen del Rosario en sufragio por el alma del testador, muestra especial inter\u00e9s al documentar la presencia en el templo de la imagen de la Patrona de Burguillos. As\u00ed, Gregorio Dom\u00ednguez, estipula en su testamento del 3 de febrero de 1646 <em>\u00abun novenario de misas rezadas en el altar de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario con su doble responso como es costumbre\u00bb<\/em>. Y el 12 de septiembre del mismo a\u00f1o In\u00e9s Rodr\u00edguez ordena en su declaraci\u00f3n de \u00faltima voluntad la celebraci\u00f3n de dos misas rezadas <em>\u00aben el altar de la Virgen del Rosario de la dicha iglesia por mi \u00e1nima\u00bb<\/em>. Cuatro misas manda Alonso Mart\u00ednez el 3 de agosto de 1649. Una misa solicitan Juana P\u00e9rez el 14 de octubre de 1652 y Francisco Mart\u00edn Oliveros el 27 de enero de 1654. M\u00e1s generosa, Laureana de la Cruz fija el 8 de octubre de 1654 la celebraci\u00f3n de diez misas rezadas. Al a\u00f1o siguiente de 1655, Esteban Hern\u00e1ndez pide cuatro misas en su testamento del 26 de abril. Y al final del siglo, el 9 de abril de 1699, Crist\u00f3bal de Aguilar demanda tres misas.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda f\u00f3rmula consiste en estipular el enterramiento del finado cerca del altar de la Virgen. Este es el caso de Francisco Hern\u00e1ndez Santa Mar\u00eda, quien el 10 de marzo de 1652 expresa que <em>\u00abmi cuerpo sea sepultado en la iglesia de San Crist\u00f3bal de esta villa en una sepultura que tengo por bajo del esca\u00f1o que est\u00e1 junto al altar de la Virgen del Rosario\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la tercera modalidad, la de las limosnas para la Hermandad, es igualmente frecuente y cuenta con el inter\u00e9s de que en ocasiones el donante revela su condici\u00f3n de hermano de la cofrad\u00eda, con lo que podemos aproximarnos al conocimiento de la misma en esta \u00e9poca no s\u00f3lo a trav\u00e9s de la n\u00f3mina de los hermanos que la compon\u00edan \u2013 como es el caso de Alonso Mart\u00ednez, que as\u00ed lo declaraba el 3 de enero de 1655 \u2013 sino tambi\u00e9n contemplando los medios econ\u00f3micos para su mantenimiento. Esto \u00faltimo se advierte especialmente cuando el testador lega bienes, tanto en met\u00e1lico como en especie, o bien se halla implicado en relaciones de arrendamiento o compraventa de productos agr\u00edcolas propiedad de la Hermandad, lo que no tiene nada de extra\u00f1o en un medio rural como el nuestro, donde tanto la Iglesia como las instituciones a ella vinculadas se manten\u00edan de un patrimonio tanto urbano \u2013 especialmente casas sobre las que gravaban rentas y tributos \u2013 como r\u00fastico, de cuya producci\u00f3n se manten\u00edan. Para nuestro caso, tenemos noticia de como Antonio Mart\u00edn Mancha, en su testamento fechado el 27 de diciembre de 1655, declaraba que ten\u00eda en su poder <em>\u00abnueve fanegas de trigo de la cofrad\u00eda de la Madre de Dios del Rosario, porque aunque se cogiere once fanegas, las dos de ella se sembraron, y de las nueve dichas se pag\u00f3 una de renta a Alonso Guti\u00e9rrez, con que tengo en mi poder ocho fanegas de trigo\u00bb<\/em>. En otra de las cl\u00e1usulas a\u00f1ade que otro vecino de Burguillos, Dami\u00e1n Ram\u00edrez, <em>\u00abmand\u00f3 a la dicha cofrad\u00eda de la Virgen del Rosario mucha fanega de trigo, el cual no ha dado\u00bb<\/em>, por lo que ped\u00eda que se le cobrare dicha deuda. Seguidamente contin\u00faa declarando que las dos fanegas que \u00e9l hab\u00edan sembrado estaban junto a otras cuarenta de su propiedad, estipulando que cuando se recogiese la cosecha se le diese <em>\u00aba la dicha cofrad\u00eda libres lo que tocare, sin costarle cosa alguna, porque as\u00ed es mi voluntad\u00bb<\/em>. En cuanto al trigo propiedad de la Hermandad, declara que lo vendi\u00f3 al precio de catorce reales la fanega, <em>\u00abporque es menester para comprar cera para la dicha cofrad\u00eda\u00bb<\/em>. Finalmente, manda siete reales y medio a la Hermandad en concepto de limosna para una misa a la hora de su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros fieles aportan limosnas en met\u00e1lico, como Esteban Hern\u00e1ndez el 26 de abril de 1655, que legaba seis reales <em>\u00aba las cofrad\u00edas de esta dicha villa que se sirvan en la iglesia parroquial de ella, que son cuatro\u00bb<\/em>, a saber, la Hermandad Sacramental, la de Animas, Nuestra Se\u00f1ora del Rosario y Vera \u2013 Cruz. Ya en la recta final del siglo, el 27 de noviembre de 1696 Francisca Dom\u00ednguez de Fuentes env\u00eda cuatro reales a la Hermandad del Rosario, cantidad que desciende a uno en el caso de Francisco de Ortega el 8 de marzo de 1697 y a dos en el de Crist\u00f3bal de Aguilar el 9 de abril de 1699.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el informe de la Visita Pastoral celebrada a la localidad en noviembre de 1681 por el Doctor Don Pedro Casta\u00f1os Galindo, Visitador del Arzobispado<sup><a href=\"#nota9\">9<\/a><\/sup>, sabemos que la imagen de la Se\u00f1ora se encontraba en un retablo colateral en el muro izquierdo de la \u00fanica nave que entonces ten\u00eda la parroquia de San Crist\u00f3bal. Como el templo no fue ampliado hasta las obras acometidas en el siglo XVIII, \u00e9poca en la que se levant\u00f3 la nave del Sagrario con la actual capilla \u2013 terminada en 1783 \u2013 donde veneramos a nuestra Patrona, queda explicada la ubicaci\u00f3n de la imagen a fines del Seiscientos en el sitio aproximado que hoy ocupa el altar de \u00c1nimas<sup><a href=\"#nota10\">10<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, a trav\u00e9s de estas muestras documentales se adelantan las fechas que hasta ahora conoc\u00edamos sobre la devoci\u00f3n a Nuestra Se\u00f1ora del Rosario. Pero la trascendencia de los datos no se quedan aqu\u00ed. Si hoy se vincula el fen\u00f3meno devocional rosariano a las predicaciones y misiones llevadas a cabo por los dominicos, que cobraron especial intensidad en la segunda mitad del siglo XVII, dando lugar a la expansi\u00f3n y auge de la devoci\u00f3n en el siglo XVIII, ahora estamos en condiciones de afirmar que Burguillos se adelant\u00f3 al fen\u00f3meno devocional, precediendo a la tarea misional de la Orden de Predicadores. De ah\u00ed que con estos aportes documentales no s\u00f3lo se consigue mayor precisi\u00f3n en la cronolog\u00eda de nuestra sagrada imagen de la Sant\u00edsima Virgen del Rosario, sino que tambi\u00e9n su Hermandad se convierte en una de las m\u00e1s antiguas de la Di\u00f3cesis y en temprana abanderada de la devoci\u00f3n al Santo Rosario, que evidentemente goza de una tradici\u00f3n de siglos en la historia de nuestro pueblo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">EL SIGLO XVIII: ENTRE EL ESPLENDOR Y LA CRISIS<\/h3>\n\n\n\n<p>Algo m\u00e1s abundantes son las noticias que sobre la Hermandad de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario en el siglo XVIII nos siguen proporcionando los informes de las Visitas Pastorales. Con el objetivo del mejor control de la vida eclesi\u00e1stica y la administraci\u00f3n de los bienes temporales de la Iglesia, el Concilio de Trento hizo obligatoria la pr\u00e1ctica de la Visita Pastoral, consistente en la inspecci\u00f3n del territorio diocesano por medio de unos funcionarios eclesi\u00e1sticos, designados al efecto, los Visitadores. Al llegar a la parroquia, el Visitador no s\u00f3lo inspeccionaba la f\u00e1brica material del templo \u2013 estado de conservaci\u00f3n y limpieza de altares, ornamentos sagrados, etc. \u2013 , sino que tambi\u00e9n tomaba las cuentas a las hermandades y cofrad\u00edas all\u00ed establecidas, al tiempo que ped\u00eda informes sobre las pr\u00e1cticas piadosas, costumbres y nivel de moralidad de los fieles. Para el caso del Arzobispado de Sevilla, estos informes se escalonan entre los siglos XVII y XIX, constituyendo una valiosa fuente no s\u00f3lo para el conocimiento de la vida religiosa en \u00e9pocas pasadas, sino para el estudio de la historia local por la variedad de aspectos complementarios que se recogen en estos informes.<\/p>\n\n\n\n<p>Abre el siglo la Visita Pastoral celebrada en Burguillos en octubre de 1709, en la que se revisaron las cuentas de la Hermandad del Rosario entre 1706 y 1708, presentadas por su Mayordomo Francisco G\u00f3mez<sup><a href=\"#nota11\">11<\/a><\/sup>. Las fuentes de ingresos de la corporaci\u00f3n consist\u00edan en limosnas, que se invert\u00edan en la celebraci\u00f3n de tres festividades lit\u00fargicas marianas: Purificaci\u00f3n de Mar\u00eda (2 de febrero), Asunci\u00f3n de la Virgen (15 de agosto) y la de la titular, Nuestra Se\u00f1ora del Rosario (7 de octubre), <em>\u00abcon sus sermones y toda solemnidad\u00bb<\/em>, tal como lo certificaba el Notario Contador Lu\u00eds S\u00e1enz Ib\u00e1\u00f1ez. Como las Reglas no hab\u00edan sido todav\u00eda aprobadas por la autoridad eclesi\u00e1stica, el Visitador dej\u00f3 ordenado que se presentasen ante el Provisor para su ratificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde la Hermandad debi\u00f3 sufrir un peque\u00f1o bache que parece provoc\u00f3 su moment\u00e1nea extinci\u00f3n. En el informe de la Visita de 1715 se precisa que la Hermandad no ten\u00eda rentas ni hermanos, por lo cual <em>\u00abuna devota mujer se dedica a pedir para encender la l\u00e1mpara del altar de la Titular, como tambi\u00e9n para la del Santo Cristo\u00bb<\/em>. Todas las noches se rezaba en la Parroquia el Santo Rosario, siendo costeada la cera de sus velas por el P\u00e1rroco<sup><a href=\"#nota12\">12<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya a mediados del siglo, el informe de la Visita Pastoral de 1740, \u00faltimo que nos facilita datos sobre la Hermandad, revela que la crisis se ha superado. Como certificaba el Notario Contador Manuel Esteban Ju\u00e1rez el 13 de octubre de dicho a\u00f1o<sup><a href=\"#nota13\">13<\/a><\/sup>, los ingresos consist\u00edan anualmente en 214 reales y 22 maraved\u00eds, de los cuales 105 proced\u00edan del arrendamiento de unas cabras y los 109 y 22 maraved\u00eds restantes de las limosnas que se recog\u00edan y las cuotas de los hermanos que ingresaban en la cofrad\u00eda. En contrapartida, los gastos derivaban de la solemne fiesta de la Titular el primer domingo del mes de octubre, pago del impuesto del subsidio eclesi\u00e1stico, cera y otros conceptos.<\/p>\n\n\n\n<p>La documentaci\u00f3n del Archivo de la Hermandad<sup><a href=\"#nota14\">14<\/a><\/sup> nos permite descender a interesantes detalles sobre el funcionamiento de la corporaci\u00f3n en el Setecientos, especialmente en lo relativo a los aspectos econ\u00f3micos y las celebraciones de culto.<\/p>\n\n\n\n<p>El organigrama de gobierno de la cofrad\u00eda estaba integrado por un Alcalde, que desempe\u00f1aba an\u00e1logas funciones que un Hermano Mayor de nuestro tiempo; un Mayordomo, Prioste, Escribano o Secretario y varios Diputados. La elecci\u00f3n de tales cargos se hac\u00eda mediante lista abierta, es decir, eligi\u00e9ndose los cargos uno por uno. Dentro de estos cargos, el de Mayordomo gozaba de especial relevancia dado su papel de administrador de los bienes de la Hermandad y por ende garante de la estabilidad econ\u00f3mica de la corporaci\u00f3n. De la gesti\u00f3n del Mayordomo depend\u00eda, por tanto, la permanencia de la vida corporativa.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, conocemos pocos datos sobre cuales eran las fuentes de financiaci\u00f3n de la hermandad, la cuant\u00eda de los ingresos y la distribuci\u00f3n de los gastos, aunque no debi\u00f3 diferir demasiado de la tipolog\u00eda que se advierte en otras hermandades de un medio rural como el que nos ocupa. De esta forma es l\u00f3gico pensar que la mayor\u00eda de los ingresos procediesen de la actividad agropecuaria, en virtud de la posesi\u00f3n por parte de la hermandad de algunas tierras y cabezas de ganado, con cuyas rentas se costease el culto a la Titular, centrado especialmente en la celebraci\u00f3n de tres festividades marianas repartidas a lo largo de calendario lit\u00fargico: Purificaci\u00f3n de la Virgen (2 de febrero), Asunci\u00f3n (15 de agosto) y la propia de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario en octubre, como se constata plenamente a lo largo del siglo XVIII.<\/p>\n\n\n\n<p>Un interesante testimonio documental que resulta muy ilustrativo sobre el funcionamiento interno de la Hermandad de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario en el plano econ\u00f3mico en los a\u00f1os iniciales del siglo XVIII lo constituye el testamento de Juan Mart\u00edn Maya, otorgado en Burguillos el 28 de junio de 1702<sup><a href=\"#nota15\">15<\/a><\/sup> . En una de sus cl\u00e1usulas declara su condici\u00f3n de <em>\u00abmayordomo de la cofrad\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario\u00bb<\/em>, para seguidamente exponer ante el escribano las deudas que quedaban pendientes de cobro por parte de la Hermandad, con la intenci\u00f3n de que constasen por escrito a fin de que su sucesor en el cargo las liquidase, saneando de este modo la econom\u00eda de la corporaci\u00f3n. En primer lugar expone que la carne de <em>\u00abun toro que recibi\u00f3 y aplic\u00f3 a Nuestra Se\u00f1ora\u00bb<\/em> fue vendida por un importe total de 300 reales, y la piel de la res en 45 reales. De esta cantidad hab\u00eda que descontar 30 reales que el propio mayordomo hab\u00eda puesto de su bolsillo para comprar el toro. Tras esto a\u00f1ade que igualmente de su hacienda hab\u00eda abonado al cura 26 reales de vell\u00f3n de derechos parroquiales y costeado el serm\u00f3n en el d\u00eda de la Virgen del Rosario. De esta manera, al ajustar la diferencia entre el importe de la carne del toro y las partidas de gastos, <em>\u00ablo dem\u00e1s rest\u00f3 a Nuestra Se\u00f1ora, porque de la demanda que pide ha hecho las dem\u00e1s fiestas y comprado la cera\u00bb<\/em>. Como vemos, las limosnas obtenidas en la \u00abdemanda\u00bb o bandeja petitoria constitu\u00eda otra de las v\u00edas de ingresos, permitiendo costear las dem\u00e1s festividades marianas (Purificaci\u00f3n y Asunci\u00f3n, como l\u00edneas atr\u00e1s se\u00f1alamos) y la cera, constituyendo esta \u00faltima un importante cap\u00edtulo del apartado de gastos.<\/p>\n\n\n\n<p>La importancia de la ganader\u00eda como fuente de ingresos se refuerza con la siguiente cl\u00e1usula del testamento del mayordomo Juan Mart\u00edn Maya, cuando se\u00f1ala que otro novillo <em>\u00abque se muri\u00f3 a Nuestra Se\u00f1ora del Rosario se hizo de su carne ciento y treinta reales de vell\u00f3n\u00bb<\/em>. Esta carne se vendi\u00f3 a varios vecinos del pueblo, seg\u00fan constaba en la lista que ten\u00eda en su poder Bartolom\u00e9 Camacho, alcalde (hermano mayor en nuestros tiempos) de la hermandad. De estos vecinos, el mayordomo expon\u00eda que s\u00f3lo le hab\u00edan pagado el Se\u00f1or Cura y Jos\u00e9 Caballos, Crist\u00f3bal de Aguilar, Alonso de Aguilar, Diego Daza y Bartolom\u00e9 de Valdemoro. Y al igual que sucedi\u00f3 con la res anterior, la piel del novillo fue vendida por 55 reales de vell\u00f3n, cantidad insuficiente para liquidar el importe de los 80 reales que el mayordomo hab\u00eda abonado a cuenta de la festividad de la Purificaci\u00f3n de la Virgen y las otras dos \u00abfiestas\u00bb o celebraciones marianas del a\u00f1o anterior, <em>\u00aba cincuenta y seis reales de vell\u00f3n cada una, con los derechos y limosnas del serm\u00f3n\u00bb<\/em>. Como era frecuente en la \u00e9poca, dada la irregularidad de los ingresos de estas corporaciones piadosas, el propio mayordomo se constitu\u00eda en garante de los pagos, abon\u00e1ndolos con sus propios bienes y convirti\u00e9ndose de este modo en \u201cacreedor\u201d de la hermandad, que resultaba as\u00ed \u201calcanzada\u201d o con d\u00e9ficit, seg\u00fan la terminolog\u00eda de la \u00e9poca, dependiendo de la generosidad del primero el que se perdonase o no la deuda a la corporaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Continuando con su deseo de liquidar las cuentas desde el lecho de muerte, el mayordomo estipulaba que <em>\u00abse vea el libro de entierros y por \u00e9l se reconozca la persona que es hermano de esta cofrad\u00eda\u00bb<\/em>. La raz\u00f3n de esta precauci\u00f3n estribaba en que en aquellos siglos las hermandades costeaban el entierro de sus miembros, anotando los gastos del sepelio, misas, cera, etc., no s\u00f3lo en el libro de cuentas de la hermandad, sino en el de entierros de la Parroquia, consign\u00e1ndose en las partidas de defunci\u00f3n qui\u00e9n corri\u00f3 con los gastos de los sufragios por el difunto y la condici\u00f3n de \u00e9ste como miembro de la hermandad. De ah\u00ed esta prevenci\u00f3n para evitar fraudes y por ende gastos innecesarios, aunque como apunta Juan Mart\u00edn, pod\u00eda costearse el entierro a pobres de solemnidad, pero en contrapartida tendr\u00eda que hacerse cargo el propio mayordomo del gasto de los funerales de aquellas personas <em>\u00abque no fueren hermanos y se hubieran enterrado con el pa\u00f1o de dicha cofrad\u00eda\u00bb<\/em>, dato que revela la devoci\u00f3n despertada por Nuestra Se\u00f1ora del Rosario y manifestada en la pr\u00e1ctica de cubrir el f\u00e9retro con el pa\u00f1o f\u00fanebre de la Hermandad. Precisamente un vecino del pueblo, Agust\u00edn Recio, deb\u00eda a la hermandad 22 reales <em>\u00abdel pa\u00f1o y cera\u00bb<\/em>, seguramente utilizado para el entierro de alg\u00fan familiar suyo, y otros 4 reales de <em>\u00abla carne del novillo de Nuestra Se\u00f1ora\u00bb<\/em>, a lo que se a\u00f1ade la misma cantidad por la \u00absaca\u00bb o cosecha de un pegujal que quiz\u00e1s ser\u00eda propiedad de la hermandad, la cual arrendar\u00eda este terreno al citado individuo.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo con esta insistencia en el cobro de deudas pendientes, en otra de las cl\u00e1usulas de su testamento el mayordomo vuelve a recordar la importancia de la carne de vacuno como fuente de ingresos de la hermandad. As\u00ed aclara que <em>\u00abtodas las personas que no est\u00e1n puestas por pago en la copia o lista de la carne del toro de Nuestra Se\u00f1ora me han pagado\u00bb<\/em>, ordenando que se cobre a los morosos, <em>\u00abporque lo est\u00e1n debiendo y restando\u00bb<\/em>. Otra res, en este caso un buey, era arrendado por un periodo de un a\u00f1o, produciendo en el anterior de 1701 una renta de 66 reales, aunque para el de 1702 estaba arrendado a Don Jos\u00e9 de Quir\u00f3s, se\u00f1or jurisdiccional de la villa, en precio de 116 reales. Finalmente, este improvisado estado de cuentas concluye con el cap\u00edtulo de gastos del a\u00f1o en cuesti\u00f3n, centrado en la celebraci\u00f3n de las tres consabidas festividades de la Purificaci\u00f3n, Asunci\u00f3n y Rosario, la primera al precio de 82 reales y las dos restantes al de 52 reales, cantidades invertidas en el pago de la asistencia del clero, ya que seg\u00fan confiesa el mayordomo, del producto <em>\u00abde la demanda ordinaria\u00bb<\/em> o bandeja petitoria hab\u00eda adquirido la cera necesaria para dichos cultos.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos ingresos en especie se completaban con las limosnas aportadas por los devotos y las cuotas de ingreso de los hermanos, que a mediados del Setecientos estaba fijada en 4 reales.<\/p>\n\n\n\n<p>El cap\u00edtulo de gastos se centraba especialmente en el apartado de los cultos. Junto a las ya citadas festividades marianas, eventualmente se celebraban otras, como sucedi\u00f3 en 1733 cuando la Hermandad organiz\u00f3 la llamada \u00abfiesta del Simpecado\u00bb, en la que se obtuvieron 18 reales de beneficios, destinados a la adquisici\u00f3n de un nuevo Simpecado.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de esta centuria la Hermandad de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario fue, como vemos, completando su patrimonio con la adquisici\u00f3n de diversas piezas para el culto y ornato de la Titular, enseres que se guardaban en un arca grande de madera de casta\u00f1o cerrada con llave. Los inventarios dieciochescos nos hablan de las andas procesionales <em>\u00abcon cuatro varas plateadas y cielo y ca\u00eddas negras\u00bb<\/em> que se utilizaba para la salida de la Virgen del Rosario, ataviada como Dolorosa, en el Viernes Santo. Un inventario de 1740 menciona un <em>\u00abmanto de laberinto negro\u00bb<\/em> para la Virgen, cuya imagen luc\u00eda corona, cetro y media luna de plata. Por su parte, la efigie del Ni\u00f1o se ornaba con zapatos, corona, cascabelera y bolsa de plata, y rosario de oro al cuello. Como piezas para el culto se cita un c\u00e1liz y <em>\u00abescudo de Soledad\u00bb<\/em>, lo que refleja que la corporaci\u00f3n ten\u00eda ajuares diferenciados para los cultos de gloria y de penitencia. Importante papel jugaba el Rosario p\u00fablico por las calles de Burguillos, acto de culto para el que se contaba con ocho faroles de mano con sus correspondientes varas, iluminando el Simpecado de terciopelo carmes\u00ed <em>\u00abcon cruz, sol, luna y gal\u00f3n de plata\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, a trav\u00e9s de estas pinceladas documentales podemos contemplar el conocimiento de la historia de la devoci\u00f3n a Nuestra Se\u00f1ora del Rosario, plenamente consolidada en Burguillos en los siglos XVII y XVIII y felizmente floreciente en nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p id=\"nota1\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>1<\/sup> DE LA CAMPA CARMONA, Ram\u00f3n \u2013 RUBIO PASTOR, Jos\u00e9 Joaqu\u00edn: \u201cEl Rosario de Nuestra Se\u00f1ora: or\u00edgenes, fiesta, iconograf\u00eda, hermandades y 172 representaciones\u201c, en Tabor y Calvario n \u00ba 17 (1991).<\/p>\n\n\n\n<p id=\"nota2\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>2<\/sup> ROMERO MENSAQUE, Carlos Jos\u00e9: \u201c La conformaci\u00f3n popular del universo religioso: los rosarios p\u00fablicos y sus Hermandades en Sevilla durante el siglo XVIII \u201c, en Religi\u00f3n y Cultura, vol. I. Consejer\u00eda de Cultura de la Junta de Andaluc\u00eda \u2013 Fundaci\u00f3n Machado, Sevilla, 1999.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"nota3\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>3<\/sup> ARCHIVO GENERAL DEL ARZOBISPADO DE SEVILLA (A.G.A.S.), Fondo Catedral, secci\u00f3n II (Mesa Capitular), serie Subsidio y Excusado: libro 00936 (1552 \u2013 1554), folio sin numerar; libro 00937 A (1558), folio sin numerar; libro 00937 B (1567 \u2013 1568), folio sin numerar; libro 00938 (1569), folio sin numerar; libro 00939 (1570); libro 00940 (1571); libro 00941 (1575 \u2013 1577), folio sin numerar; libro 00942 (1576), folio 13 recto; libro 00943 (1577 \u2013 1579), folio sin numerar; libro 00944 (1578 \u2013 1580), folio sin numerar; libro 00945 (1579 \u2013 1582), folio 67 recto; libro 00946 (1579), folio sin numerar; libro 00947 (1580), folio 12 recto; libro 00949 (1581 \u2013 1584), folio 155 recto; libro 00950 (1584), folio 18 recto y vuelto; libro 00956 (1591 \u2013 1593), folio 181 vuelto; libro 00965 (1597 \u2013 1599), folio sin numerar; libro 00967 (1600 \u2013 1602), folio 43 recto; libro 00968 (1603 \u2013 1606), folio 63 recto; libro 00977 (1611 \u2013 1614), folio 65 recto; libro 00980 (1615 \u2013 1618), folio 65 recto; libro 00981 (1623 \u2013 1626), folio 65 recto; libro 00982 (1627 \u2013 1630), folio 70 recto; libro 00983 (1631 \u2013 1634), folio 65 vuelto; libro 00986 (1635 \u2013 1638), folio sin numerar; libro 00987 (1639 \u2013 1642), folio 69 vuelto; libro 00988 (1643 \u2013 1646), folio 69 vuelto; libro 00990 (1647 \u2013 1650), folio 70 recto; libro 00991 (1650 \u2013 1653), folio 71 vuelto; libro 00992 (1654 \u2013 1657), folio 69 recto; libro 00994 (1662 \u2013 1665), folio 69 recto; libro 00995 (1666 \u2013 1670), folio 72 recto; libro 00996 (1671 \u2013 1674), folio 67 vuelto; libro 00997 (1675 \u2013 1677), folio 70 vuelto; libro 00998 (1679 \u2013 1682), folio 69 vuelto; libro 00999 (1683 \u2013 1686), folio 70 vuelto; libro 01001 (1687 \u2013 1690), folio 70 vuelto; libro 01002 (1691 \u2013 1694), folio sin numerar; libro 01003 (1695 \u2013 1698), folio 94 recto; libro 01004 (1699 \u2013 1702), folio 91 vuelto; libro 01005 (1703 \u2013 1706), folio 81 vuelto; libro 01006 (1707 \u2013 1710), folio 81 vuelto; libro 01007 (1712 \u2013 1715), folio 79 vuelto; libro 01008 (1720 \u2013 1723), folio 77 recto; libro 01009 (1746 \u2013 1760), folio 94 recto; libro 01010 (1730 \u2013 1735), folio 79 vuelto.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"nota4\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>4<\/sup> ARCHIVO HISTORICO PROVINCIAL DE SEVILLA (A.H.P.S.), secci\u00f3n Protocolos Notariales, legajo 3250 PB (1636 \u2013 1655). Folio sin numerar.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"nota5\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>5<\/sup> SANZ SERRANO, Mar\u00eda Jes\u00fas: \u201c Las im\u00e1genes vestidas de la Virgen durante el Barroco \u201c, en V. V. A. A.: Pedro de Mena y su \u00e9poca. M\u00e1laga, 1990. P\u00e1g. 466.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"nota6\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>6<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1g. 472.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"nota7\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>7<\/sup> A.H.P.S., secci\u00f3n Protocolos Notariales, legajo 3250 PB (1636 \u2013 1655). Folio sin numerar.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"nota8\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>8<\/sup> A.H.P.S., secci\u00f3n Protocolos Notariales, legajos 3250 PB y 3255 PB.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"nota9\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>9<\/sup> A.G.A.S., Fondo Arzobispado, secci\u00f3n II (Gobierno), serie Visitas Pastorales, legajo 1443, ramo 2, folio sin numerar.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"nota10\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>10<\/sup> VELAZQUEZ GALLEGO, Joaqu\u00edn: \u201c Sab\u00edas que \u2026 \u201c, en Bolet\u00edn de la Devota y Fervorosa Hermandad de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario, Patrona de Burguillos n \u00ba 2 (septiembre \u2013 octubre de 1996), p\u00e1g. 10.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"nota11\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>11<\/sup> A.G.A.S., Fondo Arzobispado, secci\u00f3n II (Gobierno), serie Visitas Pastorales, libro 1342, folio sin numerar.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"nota12\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>12<\/sup> A.G.A.S., Fondo Arzobispado, secci\u00f3n II (Gobierno), serie Visitas Pastorales, libro 1357, folio 20 recto y vuelto.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"nota13\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>13<\/sup> A.G.A.S., Fondo Arzobispado, secci\u00f3n II (Gobierno), serie Visitas Pastorales, libro 1385, folio sin numerar.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"nota14\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>14<\/sup> ARCHIVO DE LA HERMANDAD DE NUESTRA SE\u00d1ORA DEL ROSARIO DE BURGUILLOS: Libro de cuentas, actas, inventarios y hermanos (1710 \u2013 1863).<\/p>\n\n\n\n<p id=\"nota15\" style=\"font-size:0.75rem\"><sup>15<\/sup> A.H.P.S., secci\u00f3n Protocolos Notariales, legajo 3255 PB (1696 \u2013 1716).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ATENCI\u00d3N: Este art\u00edculo es una transcripci\u00f3n literal del Estudio realizado por el historiador, D. 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La devoci\u00f3n a la advocaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario cuenta en Burguillos con largos siglos de historia, dej\u00e1ndonos como herencia un intenso sentir religioso que va pasando [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":865,"parent":862,"menu_order":1,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"class_list":["post-838","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.hermandadrosarioburguillos.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/838"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.hermandadrosarioburguillos.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.hermandadrosarioburguillos.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hermandadrosarioburguillos.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hermandadrosarioburguillos.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=838"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/www.hermandadrosarioburguillos.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/838\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1816,"href":"https:\/\/www.hermandadrosarioburguillos.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/838\/revisions\/1816"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hermandadrosarioburguillos.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/862"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hermandadrosarioburguillos.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/865"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.hermandadrosarioburguillos.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=838"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}